La nueva generación del Longines HydroConquest es una colección que conserva su esencia, redefine la elegancia deportiva con una precisión técnica impecable y una estética que se siente actual sin perder la herencia que distingue a la marca desde hace casi dos siglos.

Hoy Longines presenta una línea completamente renovada, disponible en 39 mm y 42 mm, que combina proporciones modernas, materiales de alto rendimiento y una clara lectura del tiempo incluso en las condiciones más extremas. Una evolución balanceada, un ajuste técnico que se adapta perfecto en quienes gustan del espíritu deportivo sin renunciar a la elegancia y sofisticación.

El HydroConquest 2026 aparece con líneas más precisas, colores más definidos y la presencia general transmite una seguridad que solo se logra cuando una colección evoluciona con plena conciencia y seguridad de un legado. Longines no ha buscado reinventar un ícono; ha afinado cada elemento hasta lograr un equilibrio que se siente natural, contemporáneo y profundamente funcional.

La nueva colección HydroConquest presenta una carátula rediseñada en donde la elegancia y la funcionalidad conviven en un mismo espacio. Los índices aplicados, tratados con Super‑LumiNova®, ofrecen una legibilidad impecable en cualquier condición lumínica. La gama incluye cuatro versiones: azul, negro, verde y además de un azul escarchado con efecto rayos de sol que aporta una profundidad visual fascinante. Cada carátula tiene una presencia propia, pero todas comparten un lenguaje muy claro de elegancia y atención en el detalle.

El bisel cerámico, disponible en cinco colores: negro, azul, gris pizarra, verde intenso y azul luminoso, enmarca la carátula con una precisión táctil mejorada gracias al nuevo sistema giratorio unidireccional inspirado en el Ultra‑Chron Diver. La cápsula luminosa en la posición cero garantiza una lectura inmediata incluso bajo el agua, reforzando la vocación técnica de la colección.

Buenas proporciones en dos diámetros
Las cajas de acero inoxidable de 39 mm y 42 mm han sido diseñadas para ofrecer presencia sin sacrificar comodidad, ambas versiones se presentan con líneas limpias, ángulos suavizados y una excelente ergonomía.
Longines entiende que un reloj deportivo debe acompañar tanto una inmersión como en diferentes escenarios
Relojes que permiten una estanqueidad de 300 metros, lo cual confirma su capacidad para enfrentar entornos exigentes sin perder refinamiento. Es un reloj que se siente tan sólido como elegante.
El movimiento
En el corazón de cada modelo late el calibre exclusivo L888.5, un movimiento automático que incorpora una espiral de silicio y componentes diseñados para resistir interferencias magnéticas diez veces por encima de lo requerido por la norma ISO 764. Esta resistencia no es un detalle menor, vivimos en un mundo saturado de dispositivos electrónicos, la estabilidad magnética se ha convertido en un atributo indispensable.
La reserva de marcha de 72 horas permite que el reloj mantenga su precisión incluso después de días de descanso, reforzando la fiabilidad que caracteriza a Longines. El fondo atornillado, con un grabado de planisferio y el nuevo diseño del logo, conecta la pieza con la tradición de la marca de equipar a exploradores y aventureros desde hace décadas.
Por cierto, la colección introduce una novedad destacada, el nuevo brazalete de malla milanesa de acero inoxidable. Su construcción cónica ofrece una comodidad excepcional, mientras que el acabado cepillado con cantos pulidos aporta un toque de sofisticación que dialoga con la estética contemporánea del reloj. El cierre con microajuste permite una adaptación precisa, y los eslabones cortos facilitan una personalización intuitiva.
Las versiones con brazalete de acero presentan eslabones en forma de H, un diseño que Longines ha perfeccionado en sus modelos más recientes. El doble cierre desplegable de seguridad con microajuste garantiza estabilidad y confort durante todo el día.
Dos referencias (39 mm y 42 mm) con carátula azul escarchado estarán disponibles exclusivamente en boutiques corporativas, corners oficiales y la plataforma de comercio electrónico de Longines.
Una campaña que captura el espíritu de libertad
La nueva generación del HydroConquest encuentra su rostro en Henry Cavill, Embajador Longines de la Elegancia desde 2024. La campaña, filmada en las costas volcánicas de Tenerife, muestra al actor moviéndose entre tierra y mar con una naturalidad que refleja la esencia del reloj: versatilidad, determinación y una elegancia que no necesita ser explicada.

Los caballos, presentes a lo largo de la campaña, simbolizan velocidad, fuerza y el vínculo histórico entre Longines y el mundo ecuestre. La narrativa visual transmite una filosofía clara: la elegancia es movimiento, y el HydroConquest está diseñado para acompañarlo.
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