Durante décadas nadie supo que existía. Estaba entre las pertenencias de Lee Strasberg, el director del Actors Studio que quedó como custodio de las cosas personales de Marilyn Monroe tras su muerte. No era un objeto del que se hablara. No formaba parte de ningún inventario público, de ninguna exposición, de ningún libro sobre la actriz más fotografiada del siglo XX. Era, simplemente, un reloj que había permanecido quieto y en silencio mientras el mundo construía el mito de su dueña ¿Sabes cuál era ese reloj?

Hace 10 años reapareció en una subasta de Julien’s Auctions en Los Ángeles. Blancpain lo reconoció, lo adquirió y lo llevó de vuelta a Le Brassus. Tres años después, en octubre de 2019, se presentó públicamente por primera vez en Nueva York, dentro de la exposición Timeless Elegance. Quienes lo vieron en persona entendieron inmediatamente por qué alguien había decidido conservarlo.
La pieza es extraordinaria no solo por quien la llevó y lo que representó, es una belleza en sí misma. Fabricada probablemente entre finales de los años 40 y comienzos de los 50, pertenece al lenguaje más puro del art déco estadounidense, hablamos de una caja rectangular extraordinariamente alargada, líneas verticales que evocan la arquitectura del Chrysler Building, el Rockefeller Center y el Empire State Building.

Platino 950, 71 diamantes talla brillante y dos diamantes talla marquesa extendiéndose hasta las asas articuladas. La carátula rectangular opalina con índices en oro amarillo y el logotipo Blancpain dispuesto verticalmente acompaña las proporciones estilizadas de la pieza. El movimiento es un FHF59, un calibre baguette miniatura de apenas 0,85 cm de ancho y 2,09 cm de largo, concebido para relojes joya ultrafinos. Lleva grabado en su interior el nombre Blancpain y el de Rayville Watch Co., la denominación bajo la que operaba la manufactura en aquella época, dirigida entonces por Betty Fiechter, la primera mujer al frente de una gran casa relojera suiza, ¡gran historia!

Nadie sabe quién le regaló el reloj a Marilyn. Ella no era conocida por adquirir este tipo de piezas por iniciativa propia, y aunque las teorías abundan, ninguna ha sido confirmada. Lo que sí se sabe es que lo conservó. Y que en algún momento de su vida decidió que era algo que valía la pena guardar.

El 1 de junio de 2026, fecha exacta del centenario de su nacimiento, Blancpain presenta el Ladybird Tribute
Esta no es una reedición. Se trata de una colección cápsula de siete piezas únicas construidas directamente a partir de ese reloj, que recuperan su lenguaje visual, su proporción y su carácter de joya mientras incorporan la relojería contemporánea de la manufactura. Siete relojes. Siete colores. Siete letras. M. A. R. I. L. Y. N.
La arquitectura del Ladybird Tribute respeta los códigos del original, una silueta rectangular art déco, carátula opalina, índices aplicados en oro amarillo, manecillas cónicas y el engaste geométrico que estructura la caja y le da esa tensión vertical que el reloj de Marilyn tenía.
La caja es de oro blanco de 18 quilates, mide 35 x 16 mm con 6,50 mm de grosor y está completamente engastada con 85 diamantes que suman 1,360 quilates: 60 talla brillante en la carrura, 2 marquesa también en la carrura, 20 brillante en los eslabones intermedios, 2 brillante en las fijaciones arqueadas y 1 brillante en la hebilla de ardillón. El fondo es transparente, con cristal de zafiro, lo que permite ver el movimiento desde el reverso.

Dentro trabaja el Calibre Manufacture 510 de cuerda manual, presentado por Blancpain en 2020, con apenas 2,60 mm de grosor y permite una reserva de marcha de 52 horas. Si, el movimiento también es parte de la conversación de una pieza como esta.
Lo que diferencia a cada uno de los siete relojes entre sí es la correa, y la decisión detrás de ella merece atención. Pantone desarrolló siete colores exclusivos para conmemorar el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, cada uno inspirado en su universo visual. Esos siete colores son los que visten las correas de piel de becerro de doble vuelta del Ladybird Tribute, una por reloj, una por letra.

La M lleva Peach Bud, ese nude rosado que tiene algo de piel y algo de aurora. La A tiene High Risk Red, un rojo Hollywood que no necesita presentación. La R lleva Black Beauty, negro profundo y completamente sin concesiones. La I es Star White, blanco satinado brillante. La L tiene Hot Pink, el rosa más vibrante de los siete, el que más claramente remite a cierta imagen de Marilyn que todo el mundo lleva en la memoria. La Y lleva Golden Touch, champán dorado que en la muñeca hace algo interesante con la luz. Y la N cierra con Dynasty Pink, un rosa empolvado con reflejos satinados que es probablemente el más inesperado y el más elegante de los siete.
En el fondo de caja de cada reloj aparece grabada su letra correspondiente. Un detalle que nadie va a ver a menos que se lo cuenten o que tenga el reloj en mano y lo gire.

La historia del reloj de Marilyn permanece envuelta en misterio. Se desconoce quién se lo dio, cuándo lo llevó, en qué ocasiones apareció en su muñeca sin que ninguna cámara lo registrara. Hay algo en ese silencio que resulta más elocuente que cualquier documentación posible. Era un objeto de su vida privada, no de su imagen pública, y esa distinción importa.
El Ladybird Tribute existe porque Blancpain entendió que la forma más honesta de celebrar un centenario no es fabricar miles de unidades con el nombre de alguien en la carátula. Es hacer siete piezas únicas a partir del objeto real, con materiales de alta joyería, con un movimiento de manufactura y con colores que alguien se tomó el tiempo de desarrollar específicamente para este momento. Solo siete personas en el mundo van a tener uno. Y cada una va a tener grabada en su reloj una letra de un nombre que, cien años después de pronunciarse por primera vez, sigue siendo completamente imposible de ignorar.

Caja oro blanco 18 quilates 35×16 mm. 85 diamantes, 1,360 ct. Calibre Manufacture 510 cuerda manual, 52 horas de reserva de marcha, 2,60 mm grosor. Carátula opalina con índices oro amarillo. Fondo transparente zafiro. Resistencia al agua 30 metros. Precio: 48.650 EUR.
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