Uno de los campos de golf más distinguidos de México despertó con la promesa de algo más grande que un simple juego, el lujo, el deporte y la filantropía unieron fuerzas para convertirse en manos que ayudan y transforman vidas. Bajo el nombre de Peyrelongue Chronos, un torneo benéfico volvió a demostrar que el golf también puede ser una poderosa herramienta de altruismo y esperanza.
Peyrelongue Chronos no es solo una prestigiosa joyería en la Ciudad de México; hace unos días se transformó en un faro que iluminó necesidades reales. Un evento en donde cada tiro tuvo una intención, tender una mano a quienes más lo requieren.

El torneo reunió a 184 jugadores, superando el cupo tradicional, bajo el formato a go-go, una modalidad dinámica que favorece la convivencia y el espíritu de equipo.

Recaudación y Beneficio Social
Gracias al esfuerzo conjunto de patrocinadores, jugadores y aliados, la edición más reciente del torneo logró una recaudación total de $2,474,000 pesos. Todos estos fondos fueron destinados íntegramente a la Fundación BECAR, consolidando una colaboración que ya suma tres años consecutivos y cuyos resultados comienzan a hacerse visibles.

Como parte de los logros alcanzados, en mayo se inaugurará un laboratorio maker en el Colegio Montefalco Morelos. Este espacio beneficiará a 450 niñas, permitiéndoles desarrollar habilidades en áreas STEAM y ampliando así sus oportunidades para el futuro.

Sin duda una experiencia especial tanto para Peyrelongue como anfitrión como para los participantes y por supuesto para BECAR. Los hole in one del torneo fueron respaldados por BMW, Mini, Franck Muller y Perrelet, mientras que los drivers contaron con la presencia de Oris y Gallo Azul.

Por su parte, los premios de oyés incluyeron relojes Perrelet y Bell & Ross, libros Assouline, plumas Montblanc y Caran d’Ache, así como experiencias como un paseo en yate por Nautikos y estancias en Grand Velas.

El espíritu de altruismo impregnó cada detalle. En un mundo que a veces parece fragmentado, este torneo fue un recordatorio de que la solidaridad une y fortalece. Los jugadores no solo competían por la gloria deportiva, sino por la buena gestión de los fondos, por la certeza de que su contribución sería el puente hacia mejoras reales en la vida de otras personas.

El golf, en este sentido, se presentó como un vehículo de valores: disciplina, respeto, compañerismo y, sobre todo, la capacidad de compartir privilegios para que otros puedan avanzar.
Los asistentes fuimos consentidos por Jose Cuervo, Heineken, Prosecco La Marca, vino Ensamble y la hidratación de Casa del Agua.

La ceremonia de premiación fue brindada por Paula Peyrelongue, seguida de la rifa por Andrés Peyrelongue y la subasta liderada por Luis Peyrelongue, que culminó con la puja de un reloj Tudor.

El evento contó con el respaldo de Forbes, Latinus, Cerver, Chronoswiss, Adelantadito Express, Consubanco, Seguros ANA, Metacerc, City Market y La Costeña, entre otros.

La XVIII Copa de Golf Peyrelongue 2026 reafirma la capacidad de Peyrelongue Chronos para crear experiencias que trascienden el deporte. Si algo quedó claro al final del torneo fue que cada swing puede resonar más allá del green: puede tocar vidas, transformar historias y encender la chispa de la solidaridad. Y eso, quizás, es el mejor trofeo que cualquiera pueda ganar.
