¡Mira esta poesía visual de Perrelet! Relojes femeninos que logran combinar con tanta naturalidad la precisión técnica con la femineidad. En 2025, Perrelet vuelve a reafirmar su maestría con el lanzamiento de dos nuevas colecciones femeninas: Cleopatra y Eleonore. Relojes que se muestran con un equilibrio entre movimiento, luz y elegancia.
Ambas líneas celebran la feminidad contemporánea a través de figuras históricas que trascendieron su tiempo. Cleopatra, símbolo de magnetismo y poder, y Eleonore d’Aquitaine, emblema de inteligencia y sofisticación, inspiran a la Maison a reinterpretar el concepto de lujo con un lenguaje mecánico y estético propio.
Desde su fundación en 1777, Abraham-Louis Perrelet ha sido reconocido como el creador del reloj automático. La relojería se debe a la visión de personajes que creyeron en maneras distintas de mostrar el tiempo. Hoy, su legado continúa impulsando a la manufactura hacia la vanguardia técnica.
En 1995, Perrelet sorprendió al mundo con el doble rotor, un ingenioso dispositivo que duplicó la eficiencia del sistema automático tradicional. Este mecanismo, con un rotor visible sobre la carátula y otro en la parte posterior, no solo optimiza la carga, sino que convierte el movimiento en un súper espectáculo visual. Con cada giro, la energía fluye, y el tiempo parece cobrar vida y digno de contemplarlo.
El doble rotor es parte del ADN de la marca de relojes, no es solo una hazaña de ingeniería, es también un pretexto de creatividad.
En los modelos que ahora te presento, el doble rotor se transforma en una joya en movimiento, diamantes y/o madreperla danzando sobre una carátula con varios colores a elegir. Cada rotación es un baile, una metáfora del tiempo que fluye con elegancia y propósito.
En el reloj Cleopatra, el diseño rinde homenaje a la reina del Nilo a través de un motivo central que evoca un abanico de nácar y diamantes. Treinta gemas naturales brillan sobre una estructura simétrica que recuerda los rituales de belleza y poder del antiguo Egipto.
Su estética irradia sensualidad, mientras el movimiento del rotor superior aporta una energía casi hipnótica, como si el tiempo se desplegara pétalo a pétalo.
Eleonore se inspira en la legendaria Eleanor de Aquitania, mujer de visión política, refinamiento cultural y espíritu indomable. En esta versión, el doble rotor se transforma en una cascada de diamantes, un juego de luces como símbolo de liderazgo femenino y elegancia eterna. Los diamantes parecen flotar sobre la carátula, y cada giro del rotor crea un efecto visual poético y femenino.
Tanto en la colección Cleopatra y Eleonore las superficies del rotor han sido pulidas, biseladas y engastadas a mano, revelando el dominio de los oficios artísticos que distinguen a la alta relojería suiza.
Las cajas, fabricadas en titanio de grado 5, ofrecen ligereza, resistencia y un brillo sedoso que resalta la feminidad del diseño. Con un diámetro de 36,5 mm, se adaptan con elegancia a la muñeca sin sacrificar presencia. Cada pieza puede lucir un bisel engastado con 64 diamantes, mientras las asas y la carrura pulidas reflejan la luz con un acabado de espejo.
No te pierdas de vista el detalle de las carátulas, con motivos de rayos de sol en relieve. En Cleopatra, un diamante solitario a las 12 horas simboliza la pureza del tiempo; en Eleonore, los índices facetados semejan piedras preciosas dispuestas en armonía.

La paleta cromática de ambas colecciones evoca los paisajes y culturas que las inspiraron. Cleopatra se viste con tonos Perla del Nilo (nácar blanco), Azul de Tebas, Rocío de Alejandría, Pluma de pavo real y Kohl Eterno. Eleonore, en cambio, se expresa con matices más europeos: Perla Real, Azul de Chartres, Rosa de Oriente, Verde Noble y Negro Terciopelo.
Cada reloj se completa con un brazalete de cinco filas en titanio satinado y pulido, dotado de un sistema de intercambio rápido que permite alternar con una correa de piel a juego con el color de la carátula. Este detalle versátil aporta un equilibrio perfecto entre sofisticación y funcionalidad.

Animados por el calibre de manufactura P-181-H, una joya mecánica desarrollada internamente por Perrelet. Este movimiento automático, visible a través del fondo de zafiro antirreflectante, está compuesto por 100 componentes y 26 rubíes, con una frecuencia de 28,800 alternancias por hora (4 Hz) y una reserva de marcha de 42 horas.















