Audemars Piguet nos demuestra que la historia se puede convertir en un impulso creativo. El nuevo Neo Frame Horas Saltantes es una reinterpretación contemporánea de una forma que nunca ha pertenecido a una sola casa, Cartier, Chronoswiss, Mido, entre otras, han explorado también cajas rectangulares y diseños de inspiración Art Déco. Sin embargo, AP toma ese lenguaje compartido y lo transforma en una fusión de tradición y arquitectura que refleja un respeto por el pasado y mira el futuro con audacia.

El punto de partida es el Premodelo 1271 de 1929, una pieza nacida en pleno auge del movimiento Streamline, ese estilo que suavizó las aristas del Art Déco para abrazar líneas aerodinámicas inspiradas en trenes, barcos y máquinas que simbolizaban velocidad y modernidad. El nuevo reloj Neo Frame Horas Saltantes retoma esa estética con gallones verticales, curvas sutiles y proporciones compactas, aunque esta vez Audemars Piguet optó por una construcción inédita en oro rosa y cristal de zafiro que revela una atractiva armonía visual.
La caja, de 34,6 x 34 mm, es definitivamente una pieza que presume la arquitectura relojera. Los ocho gallones que flanquean ambos lados prolongan las líneas del diseño hasta unas asas afiladas que parecen estirarse hacia adelante, como si el reloj estuviera en movimiento incluso en reposo. Ese motivo se repite en el fondo, la corona y la masa oscilante, todos en oro rosa de 18 quilates, creando una continuidad estética que solo es posible gracias a un mecanizado CNC de altísima precisión.
“La marca Audemars Piguet siempre se ha mantenido arraigada en el pasado y con la mirada puesta en el futuro. El nuevo Neo Frame Horas Saltantes encarna esta filosofía, en un homenaje a nuestro rico legado relojero de la mano de un reloj emblemático reinterpretado con técnicas vanguardistas y en clave contemporánea”, Ilaria Resta, CEO de Audemars Piguet.

El toque de minimalismo sobre la carátula se debe al tratamiento de PVD negro sobre el zafiro. Dos ventanas enmarcadas en oro muestran las horas y los minutos con una legibilidad impecable, sin distractores. La firma de Audemars Piguet aparece discretamente a las 6h, también en oro rosa, reforzando el contraste entre la transparencia del zafiro y la profundidad del negro.
Parece que es un reloj sencillo, no es así si hablamos de construcción. Al no contar con un marco metálico en la parte superior e inferior, el cristal queda expuesto, lo que obligó a desarrollar un método específico para garantizar una hermeticidad de 20 metros. La placa de la carátula se une al zafiro y luego se atornilla a la caja, una solución creada exclusivamente para este modelo.
La ergonomía también ha sido refinada. La nueva corona, diseñada especialmente para esta referencia, mejora la experiencia de armado y aporta una estética más coherente con el espíritu Streamline. La correa de piel de becerro negra, con un motivo texturizado desarrollado por el equipo de diseño de AP, se integra con naturalidad entre las asas, reforzando la inspiración vintage sin renunciar a la modernidad.
«Este nuevo reloj hace un guiño al carácter pionero de Audemars Piguet en el desarrollo de los primeros relojes de pulsera con horas saltantes de la década de 1920. En esa época, el cristal era tan frágil que debía protegerse con metal. Hoy en día, es de zafiro, lo que concentra toda la atención», Sébastian Vivas, Director de Patrimonio y Museo, Audemars Piguet.

Otra novedad. El Calibre 7122 es el primer movimiento automático con horas saltantes de Audemars Piguet. Basado en el 7121 del Royal Oak “Jumbo”, este nuevo calibre combina una hora saltante instantánea con un minutero de arrastre, ofreciendo una lectura clara y precisa.
Proporciona una reserva de marcha de 52 horas y su sistema de amortiguación patentado garantizan estabilidad incluso ante impactos, evitando saltos accidentales de la indicación. El disco de las horas, fabricado en titanio, y el de los minutos, en aluminio, optimizan la resistencia y la ligereza del conjunto.
Horas saltantes, se trata de una complicación con una historia fascinante que se remonta al siglo XVII, cuando se utilizaba en relojes nocturnos para mejorar la legibilidad. En el siglo XVIII pasó a los relojes de bolsillo y, ya en el periodo de entreguerras, encontró su lugar natural en los relojes de pulsera, donde la doble ventanilla protegía los frágiles cristales minerales.
Audemars Piguet fue pionera en este campo: entre 1924 y 1951 produjo 347 relojes con esta indicación, muchos de ellos con diseños atrevidos que exploraban nuevas formas y proporciones. El Premodelo 1271, fabricado en solo 14 ejemplares, es uno de los más emblemáticos y sirve como inspiración directa para esta nueva creación.
AUDEMARS PIGUET NEO FRAME JUMPING HOURS
- Referencia: 15245OR.OO.D206VE.01.
- Movimiento: Automático.
- Calibre: 7122.
- Reserva de marcha: 52 horas.
- Frecuencia: 28.800 A/hora.
- Funciones: Horas y minutos.
- Caja: Rectangular en oro rosa de 18 quilates, fondo de oro rosa y zafiro, corona de oro rosa. Dimensiones: 34,6 mm X 34 mm.
- Carátula: Zafiro con tratamiento de PVD negro, ventanillas doradas arenadas.
- Correa: Piel de becerro texturada negra con cierre AP de oro rosa de 18 quilates.
- Estanqueidad: 20 metros.