Hermès entiende algo que pocas casas de lujo dominan: el arte de transformar los objetos cotidianos en objetos de contemplación. Su universo no se limita a la moda, la marroquinería o la relojería; también habita en la mesa, en la porcelana. La nueva colección Natures Marines nos invita a un viaje al fondo del mar, donde la porcelana se convierte en paisaje y la mesa en un jardín submarino.

Hermès encontró cerca de cien especies marinas: algas, corales, abanicos de mar que parecen flotar en suspensión. Esa flora de manifiesta a través de platos, cuencos, ensaladeras, tazas, las algas wakame y kallymenia, teñidas de rosas y naranjas que recuerdan la luz del sol filtrándose en el agua.

La colección Natures Marines es un homenaje a la delicadeza del mundo submarino, pero también a la maestría artesanal que define a Hermès desde hace generaciones. Las ramas translúcidas que ondulan sobre las teteras, platos y cuencos están pintadas con una precisión casi científica, mientras que un hilo dorado -aplicado a mano- recorre las piezas recordandonos los destellos de luz que se quiebran bajo la superficie del mar.

Para dar vida a los motivos de esta colección, los directores artísticos del universo de la casa, Charlotte Macaux Perelman y Alexis Fabry, convocaron a la ilustradora británica Katie Scott, conocida por su capacidad de reinterpretar la botánica con una sensibilidad contemporánea.
Inspirada en ilustraciones científicas del siglo XIX y en la flora marina de la costa galesa, Scott dibujó meticulosamente las cien especies que adornan la porcelana, trabajando con una paleta de treinta tonos vibrantes: verdes fríos, beiges minerales, naranjas profundos, rojos intensos. Cada pieza es una pequeña obra de arte que celebra la diversidad y fragilidad del océano.
La colección se inscribe en una tradición que Hermès ha cultivado con paciencia y excelencia. Desde sus talleres de porcelana en Francia, la casa ha demostrado que el lujo también se expresa en los gestos cotidianos: servir té, compartir una comida, disponer una mesa que invite a la conversación. Natures Marines continúa esa línea, recordando que Hermès no solo viste cuerpos, sino también espacios, rituales y momentos.