Siete años de desarrollo para concebir una pieza excepcional como La Quête du Temps de Vacheron Constantin que como parte del festejo del 270 aniversario de su legado une este modelo del cual también es la inspiración para el reloj de pulsera Métiers d’Art – Tribute to the Quest of Time.
Más allá del tiempo, del danzar de las horas y los minutos La Quête du Temps es una invitación a contemplar el cosmos desde una perspectiva artística en donde intervinieron maestros relojeros, artesanos, diseñadores, un automatizador, ingenieros y astrónomos en una búsqueda compartida por explorar y dominar el tiempo. Una forma poética de relevar un hallazgo humano.
Vacheron Constantin trasciende la relojería tradicional y la une al arte y a la precisión del cronometraje con la poesía del movimiento. Se trata de un autómata concebido como complicación relojera funcional, una pieza que capaz de indicar la hora y, al mismo tiempo, invitar al espectador a contemplar los misterios y espectacularidad del cosmos.
El corazón de esta obra es el Calibre 9270, un movimiento monumental compuesto por 2,370 componentes y 23 complicaciones, capaz de activar la coreografía del autómata. Una genialidad que se revela como un avance técnico sin precedentes de la mano de una expresión cultural y artística, el plasmar el misterioso mundo astronómico a lo largo de siglos y cómo lo ha logrado unir a la Alta Relojería. Además, es la mejor manifestación de los años de dominio de Vacheron Constantin.
Hallazgos:
- 7 años de desarrollo
- 6293 componentes mecánicos (incluidos 2370 para el reloj)
- 1020 componentes para el exterior del reloj
- 7 solicitudes de patente de relojería registradas complicaciones relojeras
- 144 gestos por el autómata
- 158 levas para el autómata
- 8 solicitudes de patente registradas para el autómata
Un autómata, un espectáculo que anima el tiempo
Si, uno de los objetivos de la relojería es medir el tiempo, sin embargo, también ha sido un terreno idóneo para la creatividad, la poesía mecánica y el deseo de sorprender. Los autómatas ocupan un lugar fascinante: son mecanismos que, mediante engranajes, resortes y levas, imitan movimientos de la vida real. El resultado es un reloj en donde la fantasía cobra vida.
El auge de los autómatas en relojería se remonta al siglo XVIII, cundo las cortes europeas estaban sedientas de objetos que unieran arte, ciencia y espectáculo. Esto dio la bienvenida a maravillas mecánicas que requerían de destreza técnica, dominio absoluto sobre la micromecánica e imprescindible dominar la relojería para imitar la vida. Además, funcionaban como herramientas diplomáticas, las casas reales los utilizaban como regalos para emperadores y líderes, desde la corte francesa hasta la China imperial y la civilización persa.
Tiempo después los autómatas se llevaron a los relojes de bolsillo y de mesa, sin embargo y a diferencia del reloj La Quête du Temps, la mayoría no tenían ninguna utilidad práctica en la medición del tiempo, transmitían una emoción mecánica. De hecho, las cajas de música están basadas en este mismo principio.
Los autómatas muestran la capacidad del ser humano de imitar la vida con engranajes, de mostrar que el tiempo no solo se mide, también se poetiza
¿Qué hizo diferente Vacheron Constantin? Convierte un autómata en una complicación relojera central, capaz de marcar las horas y los minutos gracias a una memoria mecánica sincronizada con el movimiento y por si no fuera esto suficiente, ha implementado un dispositivo musical que interpreta tres melodías originales, una fusión entre mecánica, arte y emoción.
Haz una pausa y admira el sublime nivel de detalle, imagina el arduo trabajo de un equipo para lograr esta creación en donde se vinculan la ciencia, arte y entretenimiento y también nos lleva a pensar sobre la evolución de nuestra relación con el universo.
Sinergia de talentos
La creación de La Quête du Temps ha reunido a los mejores artesanos y expertos en un proyecto colaborativo. Entre ellos destacan:
- François Junod, considerado el gran maestro contemporáneo de los autómatas.
- L’Épée 1839, especialista en relojes mecánicos, estuvo a cargo de la construcción de la caja y mecanismos auxiliares.
- Astrónomos del Observatorio de Ginebra, quienes aportaron rigor científico a las complicaciones astronómicas.
- Maestros artesanos de Vacheron Constantin, que dedicaron cientos de horas a la decoración y acabado de cada detalle.
¡Emociónate a través de la mecánica y sueña entre el Sol, la Luna y las estrellas!
Este enfoque refleja la tradición de établissage, un método histórico de trabajo colectivo en la relojería ginebrina del siglo XVIII y XIX.
Patrimonio reinterpretado
Por supuesto que a lo largo de 270 años de historia, Vacheron Constantin tiene archivos para inspirarse, en el caso de La Quête du Temps se inspira en piezas emblemáticas de la historia de la Maison, como:
- L’Esprit des Cabinotiers (2005), creado también junto a Junod para el 250.º aniversario.
- Los relojes Arca (2015), inspirados en los relojes de mesa Art Déco de 1933.
- Métiers d’Art Esferas Celestiales de Copérnico (2017), que celebraban la astronomía en carátulas artísticas.
“¿Es siempre posible hacerlo mejor? ¿Es siempre posible sorprenderse? Indiscutiblemente”, afirma Laurent Perves, director general de Vacheron Constantin.
Lo que ahora estás viendo se trata de una escultura relojera de más de un metro de altura, ahí se concentran las maravillas de años de trabajo, las complicaciones más preciadas y que demandaban un meticuloso detalle, hasta el danzar de un autómata coreografiado con música.
Una arquitectura en tres secciones
Si hablamos de una imponente medida de un metro, el trabajo requirió seccionarlo: la cúpula, el reloj astronómico y la base. El nivel de detalle que yace en cada una de ellas es alucinante, complicaciones, símbolos y el dominio de los oficios artesanales, esto es simplemente, el legado de 270 años de Vacheron Constantin.
Te invito a descubrir el detalle juntos.
- La cúpula: el universo en miniatura
En lo más alto de la pieza se encuentra el autómata Astronomer, ubicado bajo una cúpula de cristal que representa la bóveda celeste. Esta sección está decorada con un sol dorado y una luna retrógrada tridimensional, que se desplaza sobre un plano semicircular frente al autómata.
A los pies de la figura, símbolos de día y noche, escalas curvas de horas y minutos en números romanos y árabes, sorprenden por estar ordenadas aleatoriamente en lugar de secuencialmente.
El trabajo artesanal a través de la pintura de las constelaciones visibles en el hemisferio norte, incluyendo Leo, Tauro, Géminis, Virgo y Libra, junto con Orión, la Osa Mayor y la Osa Menor. Este trabajo fue de la mano de astrónomos del Observatorio de Ginebra en Versoix, así es como se logró recrear exactamente el cielo de la ciudad el 17 de septiembre de 1755, día en que Jean-Marc Vacheron fundó la Maison. Estoy segura de que estás tan sorprendido como yo.
- El reloj astronómico: complicaciones en dos carátulas
La sección central está dominada por un reloj astronómico de dos carátulas, que integra algunas de las complicaciones más icónicas de la Alta Relojería.
Carátula del lado anverso
Diseñada con cuatro capas de cristal de roca espejado, presenta una arquitectura de círculos concéntricos y arcos simétricos.
- Tourbillon monumental a las 12 horas, con lupa integrada y jaula en forma de Cruz de Malta, rodeado de un círculo de diamantes talla baguette.
- Calendario perpetuo con indicación de año bisiesto, días y meses distribuidos en aberturas discretas.
- Reserva de marcha retrógrada de 15 días, realzada con incrustaciones de lapislázuli y piedras lunares.
- Visualización de 24 horas con sol y luna grabados a mano en alto relieve, sobre un fondo guilloché.
- Fecha retrógrada en semicírculo, marcada por un índice en forma de sol en oro grabado a mano.
- Escalas retrógradas de horas y minutos, dispuestas en cristal de roca con números romanos y árabes, reforzando la herencia estética de Vacheron Constantin.

Carátula del lado reverso
El reverso ofrece una bóveda celeste dinámica del hemisferio norte, que reproduce el movimiento de las constelaciones en tiempo real y mide el día sideral (23h 56m 4s).
La composición está rodeada por círculos concéntricos que muestran:
- Los meses por número.
- Las estaciones y equinoccios.
- Los signos del zodiaco en el anillo exterior.
En la parte superior, una manecilla azul marca la reserva de marcha retrógrada adicional, completando el equilibrio técnico y estético.
- La base: el sistema solar en lapislázuli
Esta sección tiene dos niveles decorados con lapislázuli y piedras duras ornamentales para ayudarnos a ver los planetas, los números han sido grabados en incrustaciones de madreperla. La base octagonal aloja en mecanismo que pone en marcha el dispositivo musical. Por cierto, la música es de la creación de Woodkid.
Más que un reloj: una declaración cultural
La Quête du Temps no es únicamente un guardatiempo monumental, sino una escultura mecánica que une astronomía, música, artes decorativas y Alta Relojería. Con esta creación, Vacheron Constantin reafirma su capacidad de reinventar la relojería como expresión artística y cultural.

INNOVACIONES TÉCNICAS Y DESARROLLOS
Solicitudes de patente de relojería registradas:
- Dispositivo de seguridad para ajustar la hora
- Mecanismo de funcionamiento del reloj con dos rodajes
- Sistema de corrección rápida de la fecha en pasos de un día
- Sistema de seguridad para ciclos de corrección
- Sistema de accionamiento coaxial para el indicador de reserva de marcha
- Mecanismo de indicación de la fecha retrógrada
- Mecanismo de indicación de la reserva de marcha de dos sectores
INNOVACIONES EN AUTÓMATA
Solicitudes de patente de autómata registradas:
- Mecanismo de indicación retrógrada de las fases lunares
- Sistema de memoria mecánica
- Sistema de control para el autómata
- Estructura de un barrilete con dos transmisiones
- Cinemática de la cabeza del autómata
- Sistema articulado para el autómata
- Control de la posición de reposo de las sondas sensoras del autómata
- Tono musical wah-wah
OFICIOS ARTESANALES
- Engastado
- Marquetería de piedras duras y nácar
- Incrustación de cristal de roca
- Esmalte Grand Feu
- Guilloché
- Grabado: altorrelieve y talla dulce grabado
- Escultura de bronce fundido
- Pintura en miniatura sobre cristal
Como parte de la celebración de su 270.º aniversario, Vacheron Constantin exhibirá La Quête du Temps en el Museo del Louvre, dentro de la muestra Mécaniques d’Art que tendrá lugar del 17 de septiembre al 12 de noviembre de 2025.

Inspiración para un reloj de pulsera
De este proyecto monumental nace un guardatiempo igualmente excepcional: el Métiers d’Art Tribute to The Quest of Time, un reloj de doble cara en edición limitada de solo 20 piezas.

Equipa el nuevo Calibre 3670 de cuerda manual, resultado de tres años de desarrollo, con 512 componentes y cuatro solicitudes de patente. Entre sus innovaciones destacan:
- Doble indicación retrógrada, activada por una figura humana cuyas manos marcan el tiempo.
- Fase lunar 3D de alta precisión, que muestra con exactitud la edad de la Luna.
- Mapa celeste dinámico, que representa las constelaciones visibles desde Ginebra el día de la fundación de la Maison, en 1755.
- Reserva de marcha doble retrógrada, testimonio de la complejidad y la atención al detalle de la manufactura
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