El nombre lo dice todo, o al menos siempre lo insinuó. Anatom. Una referencia directa a la anatomía, a la forma en que la caja sigue el contorno natural de la muñeca con esa curvatura que distingue este reloj de todo lo que Rado fabrica. Durante más de cuarenta años ese nombre fue una promesa de comodidad ergonómica. En 2026, Rado le da una segunda lectura, el Anatom ahora muestra también su anatomía interna.

El Anatom Skeleton es la versión esqueletizada del icono ergonómico de Rado, y la decisión de abrir el movimiento a la vista no es un recurso estético aplicado sobre un diseño existente, en realidad es una reinterpretación conceptual que convierte la mecánica en el argumento principal del reloj sin sacrificar nada de lo que hacía grande al original.

El calibre automático R808 de Rado tiene 25 rubíes sintéticos, espiral antimagnética Nivachron y 80 horas de reserva de marcha. Hasta aquí, las especificaciones de un movimiento sólido y bien construido. Ahora vamos a lo que no se cuenta acerca de las especificaciones, si, a todo aquello que ocurre cuando ese movimiento está completamente esqueletizado y visible a través del cristal de zafiro cilíndrico.
Detalles en oro amarillo contrastan con un color antracita, eso quizá es uno de los guiños contemporáneos más atractivos. Las placas llevan colores de níquel y rutenio con cepillado horizontal. Las manecillas de horas y minutos son esqueletizadas, facetadas, en oro amarillo con Super-LumiNova blanco. El resultado es lo que Rado describe como un laberinto tridimensional, y la descripción es exacta, nos regala una profundidad real entre los distintos planos del movimiento que varía según el ángulo desde donde se ve.

El fondo de caja lleva cristal de zafiro, así que el movimiento se puede contemplar desde ambos lados. Desde el anverso, la escala de minutos blanca suspendida y los índices moldeados en Super-LumiNova enmarcan el movimiento sin taparlo. Desde el reverso, la arquitectura completa del calibre queda expuesta sin ninguna interrupción.
La precisión del movimiento se certifica con un estándar propio más exigente que las normas habituales, es decir que las pruebas se realizan en cinco posiciones en lugar de las tres que los estándares convencionales exigen, lo que garantiza una mayor consistencia de la marcha en condiciones reales de uso.
La caja del Anatom Skeleton combina dos elementos que en relojería rara vez conviven, por un lado el plasma mate de la cerámica de alta tecnología y por otro el brillo de los detalles en oro amarillo. El plasma es ese gris específico que Rado obtiene mediante un proceso de tratamiento con plasma que transforma la cerámica blanca en un tono casi nacarado, con una profundidad y una textura que el acero o el titanio convencional no pueden producir. El bisel, la corona y la cubierta del cierre son de cerámica de alta tecnología y plasma mate.

Sobre esa base gris con tonos nacarados, los toques de oro amarillo aparecen con contención deliberada, esos acabados de acero inoxidable cepillado llevan revestimiento PVD de color oro amarillo, los pulsadores del cierre también. Es la proporción exacta de calidez que el conjunto necesita para no quedarse frío.
La carrura es de acero inoxidable con acabado cepillado horizontal. La corona lleva el emblema de ancla de Rado con detalles realzados con láser. El cristal de zafiro cilíndrico lleva metalización gris en los bordes y tratamiento antirreflectante en la cara interior. La hermeticidad llega a 50 metros.
¿Qué hay de la correa?
La correa es de caucho gris, descrita por Rado como un caucho especial flexible, inodoro, resistente al desgaste, a la luz ultravioleta y a una amplia variedad de ácidos y disolventes. El cierre es desplegable y extensible de acero inoxidable cepillado con cubierta de cerámica de alta tecnología y plasma mate, coherente con el resto de los elementos de la caja.
Las dimensiones del Anatom Skeleton son 32,5 × 46,3 × 11,5 mm de anchura, longitud y altura respectivamente, las proporciones asimétricas características de la línea que permiten esa curvatura de adaptación a la muñeca que lleva más de cuatro décadas siendo el argumento principal de la colección.

El Art of Skeletonisation según Rado
El Anatom Skeleton es la última incorporación de Rado a lo que la marca llama el Art of Skeletonisation, la exploración del movimiento abierto como expresión estética y técnica simultánea. No es el primer reloj esqueletizado de la manufactura, pero sí es el primero que aplica ese concepto al Anatom, el modelo que más directamente habla de la identidad ergonómica y material de Rado como Master of Materials.
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