El Tudor Black Bay Chrono Carbon 26 llega con el mismo espíritu del año pasado, la misma caja ligera, el mismo movimiento de alto rendimiento y un detalle nuevo que lo cambia todo visualmente, ese amarillo del capó del VCARB 03 que aparece en la carátula y que convierte al reloj en algo inmediatamente reconocible para quien sigue la Fórmula 1.
El año pasado Tudor presentó el Black Bay Chrono Carbon 25, un reloj que tomaba los colores del VCARB 02, el coche del Visa Cash App Racing Bulls en la temporada de 2025, y lo convertía en un cronógrafo de fibra de carbono con calibre de manufactura. Funcionó. Así que en 2026 Tudor no cambió la fórmula, solo la afinó.
La relación de Tudor con el automovilismo no es reciente. A finales de los años 60, cuando Tudor hacía campaña con un Porsche 906 en Japón, los pilotos ya llevaban relojes Tudor en la muñeca. No era parte del patrocinio, lo portaban como una herramienta real en un deporte donde el tiempo lo es absolutamente todo. En 2026 esa tradición continúa con Liam Lawson y Arvid Lindblad llevando el Carbon 26 en sus muñecas durante la temporada.
La fibra de carbono, material utilizado en el circuito, su uso no se reduce a un tema estético, es una decisión de ingeniería con consecuencias directas: menos peso, más velocidad, mayor rendimiento. La caja de 42 mm está fabricada íntegramente en este material, y lo mismo ocurre con el bisel fijo de escala taquimétrica, las sujeciones de la correa híbrida y los subcontadores de la carátula. El fondo es de titanio con acabado PVD y grabado único, y cada uno de los 2026 ejemplares que se fabricarán lleva su número individual, convirtiendo al Black Bay Chrono Carbon 26 en una edición limitada.
La caja aloja al Calibre de Manufactura MT5813, un movimiento cronógrafo automático certificado por el COSC, lo que ya implica un estándar de precisión exigente. Pero Tudor va más allá, mientras el COSC permite una variación de -4/+6 segundos diarios fuera de la caja, esta marca de relojes aplica internamente un estándar de -2/+4 en el reloj completamente ensamblado.
La reserva de marcha es de 70 horas, la espiral es de silicio amagnético y el mecanismo incluye rueda de pilares y embrague vertical, dos elementos que los aficionados a la relojería identifican directamente con calidad de construcción y fiabilidad a largo plazo. El origen de este calibre viene de una colaboración con Breitling sobre la base del B01, desarrollado conjuntamente por ambas marcas, con modificaciones propias de Tudor. No es un secreto que Tudor jamás ha ocultado: es una asociación entre dos casas con experiencia real en cronógrafos mecánicos.

La carátula del Tudor Black Bay Chrono Carbon 26 merece la pena en detalles. El fondo es blanco racing con ese toque de amarillo que replica el esquema cromático del VCARB 03. Los subcontadores son circulares, en fibra de carbono, y crean un contraste visual muy limpio sobre el blanco. Las manecillas son las famosas Snowflake, ese diseño angular que Tudor introdujo en 1969 en sus relojes de submarinismo y que se ha convertido en una de las marcas de identidad más reconocibles de la línea Black Bay. Aquí aparecen delineadas en negro con revestimiento Super-LumiNova grado A, lo que garantiza lectura en condiciones de poca luz sin sacrificar la estética durante el día. El contador de 45 minutos está a las 3h y la ventana de fecha a las 6h, todo en un diseño que Tudor lleva perfeccionando durante años hasta encontrar el equilibrio exacto entre funcionalidad y carácter visual.

La correa es híbrida, combinando cuero y caucho con patrón de neumático, y las sujeciones son de fibra de carbono. La estanqueidad llega a 200 metros, lo que en un cronógrafo de uso cotidiano es más que suficiente para cualquier situación que no implique buceo técnico. La corona va a rosca, los pulsadores del cronógrafo también, y todo tiene acabado PVD. Tudor cuida los detalles porque sabe que un reloj de este precio se examina de cerca.
Con solo 2026 unidades numeradas, la ventana para conseguirlo no va a estar abierta indefinidamente.
TUDOR BLACK BAY CHRONO «CARBON 26»
- Referencia: 79377KN.
- Movimiento: cronógrafo mecánico de cuerda automática con rotor bidireccional. Cronómetro suizo con certificación oficial del COSC (Control Oficial Suizo de Cronómetros).
- Calibre: Manufactura MT5813 con función cronógrafo.
- Reserva de marcha: Aproximadamente 70 horas.
- Frecuencia: 28 800 A/hora.
- Funciones: manecillas de horas y minutos en el centro, segundos del cronógrafo en el centro, contador de 45 minutos del cronógrafo situado a las 3h, pequeño segundero a las 9h. Fecha instantánea a las 6h con ajuste rápido sin intervalo de no corrección y función de parada del segundero para una puesta en hora precisa.
- Caja: 42 mm de fibra de carbono rediseñada, fondo grabado con numeración individual, bisel fijo de fibra de carbono con marcas taquimétricas, corona a rosca con acabado PVD con la rosa de Tudor en relieve y pulsadores a rosca de titanio con acabado PVD a las 2 y las 4h.
- Carátula: «Racing white» con contadores negros luminosos, abombada. Fechador a las 6h.
- Correa: híbrida de cuero y caucho con «patrón de neumático».
- Estanqueidad: 200 metros.






