Un reloj único, porque ese es el resultado de trabajar con materiales naturales como la piedra malaquita, sus vetas son caprichosas, eso hace que cada reloj sea diferente. El Perrelet Weekend Malachite es una pieza que con un fragmento de la naturaleza nos lleva a un movimiento, a un juego de luces que nos pone a vibrar con una carátula colorida.

Conocemos esta colección desde 2017, la más sobria y elegante de Perrelet, una línea pensada para quienes buscan un reloj versátil, refinado y con un diseño discreto. Tras el éxito del Weekend Aventurine, la Maison suiza continúa su exploración de materiales naturales con una propuesta aún más magnética: la malaquita, una piedra que ha fascinado a civilizaciones enteras por su color, su simbolismo y su energía visual.

La caja de acero inoxidable de 39 mm mantiene las proporciones clásicas de la colección, gracias a su perfil delgado de 9,56 mm se vuelve cómodo, se desliza bajo el puño de una camisa con la misma facilidad con la que acompaña un look más relajado. Un juego de luces sobre su carátula. Permite una resistencia al agua de 50 metros y el fondo de zafiro con seis tornillos completan una arquitectura sólida y contemporánea.

La malaquita, la protagonista
La carátula es el alma del reloj. La malaquita, compuesta de carbonato básico de cobre, es una piedra semipreciosa que ha acompañado a la humanidad desde el 4000 a.C. Fue amuleto en Egipto, Grecia y Roma; pigmento en el arte; símbolo de protección y creatividad; y protagonista en la arquitectura imperial rusa, donde se le conocía como “oro verde”.
Perrelet toma esta piedra legendaria, aprovecha su color excepcional y lo lleva a un lienzo en donde reina la sencillez. Cada carátula es única, con vetas que nunca se repiten y que parecen dibujar paisajes naturales en miniatura. Sus tonos verdes -en diferentes tonalidades- evocan profundidad y un efecto hipnótico.
Los índices bañados en rodio, duplicados a las 12h y a las 6h, aportan equilibrio visual. Las manecillas estilo delfín refuerzan la elegancia minimalista del conjunto. La ventana de fecha a las 3h, enmarcada por un perfil plateado tridimensional, añade funcionalidad sin romper la armonía estética.

El Weekend Malachite se entrega con un brazalete de acero inoxidable de siete eslabones por fila, cuyo acabado alterna superficies satinadas y pulidas para crear un juego de reflejos sutil y contemporáneo. Su ergonomía lo hace cómodo y versátil, perfecto para un uso diario.

Para quienes buscan un estilo más elegante, el reloj incluye una correa adicional de cuero de ternero con patrón de caimán, teñida en el mismo verde profundo de la malaquita. Gracias al sistema de liberación rápida, cambiar entre ambas opciones es un gesto sencillo que transforma por completo la personalidad del reloj.

Precisión suiza
En el interior late el calibre automático Perrelet P‑321, desarrollado por SOPROD, parte del grupo relojero de Miguel Rodríguez. Este movimiento funciona a 28,800 alternancias por hora y ofrece una autonomía de 42 horas. Su masa oscilante sólida, montada sobre rodamientos de bolas, garantiza una rotación suave y una transmisión óptima de energía, reduciendo el desgaste y mejorando la precisión a largo plazo.

A través del fondo de zafiro, el movimiento revela puentes decorados con grano circular, motivos de rayos de sol y el logo de Perrelet sobre la masa oscilante calada. Es un espectáculo mecánico que recuerda que la belleza también puede ser ingeniería.
Sígueme en mis redes sociales:




