
El nuevo Vacheron Constantin Overseas Dual Time Cardinal Points se mueve al ritmo de quien lo lleva y lo invita a cambiar de coordenadas, a descubrir una sucesión de direcciones posibles: Norte, Sur, Este, Oeste. Cuatro referencias, cuatro colores, cuatro formas de entender el tiempo cuando deja de ser local y se vuelve global.

Desde el nacimiento de la colección Overseas ha representado una idea muy clara dentro de la alta relojería, la de un reloj preparado para cruzar fronteras sin perder elegancia. Sin embargo, no fue hasta 2018 cuando esa identidad encontró una de sus expresiones más naturales con la introducción del Overseas Dual Time. Pensar en un reloj concebido para viajar sería inevitable no pensar en esta complicación.

En 2019, un prototipo en titanio con carátula gris granulado acompañó al fotógrafo y explorador Cory Richards en una expedición al Everest, donde fue puesto a prueba en condiciones extremas. Dos años más tarde, en 2021, nacieron las ediciones “Everest”, consolidando una estética más técnica y aventurera dentro de la colección.
Ahora, en 2026, esa narrativa evoluciona con una nueva propuesta: Cardinal Points. Relojes que conservan sus proporciones (41 mm de diámetro y 12 mm de grosor), sin embargo, se propone con algunos cambios. Por primera vez en esta línea, la caja y el brazalete integrado están completamente realizados en titanio. Por supuesto que ya sabemos las ventajas que conlleva este material: ligereza, resistencia y comodidad, no me digas que esto no es indispensable en un viaje.
El titanio, además, permite un juego de contrastes especialmente interesante. El bisel hexagonal (inspirado en la cruz de Malta, símbolo de la Maison) adopta un acabado gris antracita mate que se extiende también a la corona y al anillo de los pulsadores ¡Vaya carácter que adopta!
La construcción sigue siendo sólida: corona atornillada, doble cristal de zafiro y una estanqueidad de 150 metros. Pero, vayamos a otro punto atractivo de este modelo: la carátula.

Cada uno de los cuatro modelos se articula en torno a un punto cardinal. El blanco representa el Norte y sus paisajes helados; el marrón evoca el Sur, con sus tierras abiertas y horizontes extensos; el verde se asocia al Oeste, a los bosques densos y territorios indómitos; el azul, finalmente, mira hacia el Este, donde el cielo y el mar se funden en una línea continua.

Al acercarse, la carátula revela una construcción más compleja de lo que parece a distancia. El centro presenta un acabado granulado que absorbe la luz y reduce reflejos, mientras que el contador de fecha a las 6h introduce un guilloché sutil que añade profundidad.
Dos anillos concéntricos enmarcan la lectura: uno interior, satinado, para los minutos; otro exterior, lacado, con numeración cada cinco segundos. Un diseño en donde la información se equilibra y juega a favor de la estética.

Las manecillas y los índices aplicados en oro blanco de 18 quilates, recubiertos con Super-LumiNova azul, aseguran una legibilidad impecable en cualquier condición. Mira bien y encontrarás ese detalle que pareciera romper con la armonía (totalmente intencionado), si, me refiero a los toques de color naranja.

La manecilla de la segunda zona horaria -con punta de flecha- y el indicador día/noche (AM/PM) a las 9h utilizan este tono vibrante. Tiene una función, aunque también le suma al diseño, permite distinguir de inmediato la hora de origen, ese “lugar al que se vuelve” incluso cuando se está lejos.

La fecha, situada a las 6h, está sincronizada con la hora local y puede ajustarse mediante un pulsador a las 4h. Todo el sistema está pensado para una interacción rápida, intuitiva, casi instintiva.

Estamos hablando de Vacheron Constantin, la casa relojera que crea una narrativa en cada detalle de sus modelos. Cuando tu giras el reloj vas a encontrar el calibre 5110 DT/3, desarrollado y manufacturado por Vacheron Constantin. Este movimiento automático, compuesto por 234 componentes, late a 28,800 alternancias por hora y ofrece aproximadamente 60 horas de reserva de marcha.

Este lanzamiento ha sido reconocido y certificado por el Sello de Ginebra, esto es, que hablamos de un reloj que garantiza no solo precisión y fiabilidad, sino también un nivel de acabado que responde a los estándares más exigentes de la alta relojería. Los puentes decorados con Côtes de Genève, los biseles pulidos a mano y el perlado de la platina -incluso en zonas que no puedes ver- hablan de una obsesión por el detalle que trasciende lo visible.
Si te gusta la versatilidad, sigue leyendo porque esto será algo que vas apreaciar. El brazalete integrado de titanio incorpora un cierre desplegable de triple hoja con ajuste rápido Easy-fit, permitiendo adaptar el reloj sin herramientas. A esto se suman dos correas de caucho intercambiables: una en color naranja con textura inspirada en la cruz de Malta y otra a juego con el tono de la esfera, con acabado texturizado y costuras naranjas. Cambiarlas es cuestión de segundos, sin herramientas.
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