El Moonwatch de Omega lleva desde 1969 en la luna y desde entonces en las muñecas de todo el mundo como una de las piezas de relojería más reconocibles y deseadas de la historia. Sus proporciones, su bisel de aluminio con el punto sobre el noventa, sus subesferas circulares, su brazalete de cinco eslabones son sin duda elementos de diseño que con cincuenta años de historia han adquirido el estatus de referencia absoluta dentro del universo Speedmaster.
El Speedmaster de 38mm siempre fue la interpretación de esa referencia en un formato más pequeño, más versátil, pensado para quien quería el ADN del Moonwatch en proporciones que se adaptaran mejor a ciertos contextos y ciertas muñecas. Y en 2026, con siete nuevas referencias, Omega da el paso que esa interpretación estaba pidiendo, la casa relojera se acercó aún más al original sin perder nada de lo que la hacía interesante por sí misma.
Los cambios no son dramáticos. Son precisamente el tipo de correcciones que un diseño sólido permite hacer, sutiles ajustes que mejoran la coherencia sin alterar el carácter. Las subesferas que eran ovales son ahora redondas, como en el Moonwatch. El bisel recupera un perfil más grueso. El Punto sobre el Noventa vuelve. Las inscripciones en la carátula se reducen para dejar más espacio a la geometría. El brazalete es ahora de cinco eslabones en estilo Moonwatch en todos los modelos.
«Con esta última actualización, hemos llevado aún más lejos la inspiración del Moonwatch, ayudando a enriquecer el ADN del Speedmaster sin perder la naturaleza refinada y única por la que es conocida la gama de 38 mm”, Raynald Aeschlimann, Presidente y CEO de Omega.
Dos movimientos para esta colección
Antes de entrar en cada referencia conviene entender la lógica del movimiento, porque organiza la colección desde adentro. El calibre Co-Axial 3330 acciona seis de las siete referencias, todas con función de fecha. El calibre Co-Axial 3332 se reserva exclusivamente para la séptima referencia, la de carátula negra, que no tiene fecha. Esa ausencia es una decisión estética que produce la carátula más limpia y más cercana al espíritu instrumental del Moonwatch original.
Ambos son movimientos de carga automática con el escape Co-Axial, la tecnología que Omega desarrolló para reducir la fricción en el sistema de escape y mejorar la estabilidad de la marcha a largo plazo.
Las siete referencias
Carátula negra sin fecha. Es la más pura de las siete y la que más directamente conecta con el Moonwatch. Bisel de aluminio negro, esfera negra barnizada con acabado mate, manecillas e índices con Super-LumiNova blanca.
El calibre 3332 sin fecha mantiene la carátula completamente libre de interrupciones, con una composición que es exactamente tan limpia como parece. El brazalete alterna tres hileras de eslabones cepillados con dos hileras de eslabones pulidos de menor tamaño, creando ese juego de superficies que el Speedmaster maneja con tanta naturalidad.
Carátula blanca con bisel de cerámica azul. El contraste entre el bisel de cerámica azul con escala taquimétrica en esmalte blanco y la carátula blanca lacada es el argumento visual de este modelo. Las manecillas y los índices con revestimiento CVD azul conectan el tono del bisel con la carátula de una forma que resulta coherente sin ser monótona. La ventana de fecha comparte ese tono azul.
Carátula plateada opalina con bisel gris. El bisel de aluminio en gris cálido es el elemento más singular de este modelo. Sobre una carátula plateada opalina con revestimiento PVD, las manecillas en oro Sedna con revestimiento PVD y los índices tipo bastón con Super-LumiNova blanca crean una paleta que se mueve entre el clásico y lo contemporáneo sin decantarse del todo por ninguno de los dos. La combinación de manecillas en marrón y oro Sedna añade una capa adicional de complejidad cromática que merece atención.
Carátula plateada opalina bicolor con oro Moonshine. Aquí entra el oro. La caja en acero noble lleva bisel pulido en oro Moonshine de 18 quilates, el tono amarillo pálido específico que Omega desarrolló como alternativa al oro amarillo convencional. El aro del bisel es de aluminio verde con escala taquimétrica en oro amarillo.
Los eslabones pequeños del brazalete son de oro Moonshine de 18 quilates. La carátula plateada opalina con revestimiento PVD lleva manecillas en oro Moonshine e índices tipo bastón con Super-LumiNova blanca. El verde del aro del bisel es el elemento más inesperado de la colección y funciona exactamente porque no intenta ser discreto.
Carátula marfil bicolor con oro Sedna. El llamado estilo «cappuccino» del Speedmaster 38mm tiene aquí su versión 2026. Carátula en marfil con subesferas en marrón contrastado y revestimiento PVD, bisel pulido en oro Sedna de 18 quilates con aro de aluminio marrón y eslabones pequeños del brazalete también en oro Sedna. Es la referencia más cálida de las siete y la que mejor funciona como reloj de vestir sin abandonar el carácter deportivo de la línea.
Carátula azul hielo con diamantes. Bisel engastado con 52 diamantes que suman 1,53 quilates. Carátula con revestimiento PVD en azul hielo. Manecillas rodiadas e índices tipo bastón con Super-LumiNova blanca. La combinación del azul frío de la carátula con el brillo de los diamantes en el bisel produce un efecto más contenido de lo que los números sugerirían.
Carátula de nácar con diamantes. La misma arquitectura de 52 diamantes en el bisel, ahora sobre una carátula de nácar blanco. Si la versión azul hielo es la más contemporánea del dúo, el nácar es la más clásica. La pureza de ese blanco iridiscente con los brillantes del bisel es el tipo de combinación que en ciertos contextos resulta completamente imbatible.
Lo que todas comparten
Más allá de las diferencias de carátula, bisel y material, las siete referencias comparten la misma dirección, un acercamiento del Speedmaster 38mm al Moonwatch de una forma que se nota en la muñeca antes de que nadie lea las especificaciones. Los biseles más gruesos tienen presencia física diferente. Las subesferas redondas cambian la lectura de la carátula. La reducción de inscripciones da más aire al conjunto.
Son cambios que un no-conocedor puede no identificar verbalmente pero que percibe sin dificultad, el resultado es un reloj se ve más limpio, más coherente, más seguro de lo que es. Eso, en diseño de relojes, no es un detalle menor. Es exactamente el tipo de trabajo que diferencia una actualización de un simple relanzamiento.
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