Imagina esta revolución de Ulysse Nardin, un reloj que hace 25 años dejó en shock al mundo, transgredía las normas de la relojería tradicional. Hoy, después de años, sigue siendo uno de los relojes más raros que puedes ponerte.
Cuando el Dr. Ludwig Oechslin presentó el primer Freak de Ulysse Nardin en 2001, la relojería no supo muy bien cómo reaccionar, era algo completamente disruptivo. Era un reloj sin manecillas porque el movimiento completo giraba dentro de la caja, indicando los minutos con el carrusel en rotación.
Sin carátula porque no había nada que ocultar, es decir, todo el mecanismo era visible desde el frente. Sin corona porque el bisel superior daba cuerda y el inferior ajustaba la hora. Era, en el sentido más literal del término, un reloj sin nada de lo que los relojes siempre habían tenido.
Veinticinco años, 35 patentes y 17 calibres después, ese mismo concepto sigue funcionando. El Freak [ONE] ganó el premio al reloj más icónico en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève. Y en 2026, para celebrar simultáneamente los 180 años de Ulysse Nardin y el cuarto de siglo del Freak, la manufactura de Le Locle no saca una edición especial con grabados conmemorativos. Reinventa el Freak [X] desde cero.
Más de dos años de desarrollo. Un calibre completamente nuevo. Una caja que cambió de arquitectura. Tres versiones con personalidades distintas. Y una pregunta legítima para quien conoce el reloj: si ya funcionaba, ¿por qué tocarlo?

El carrusel volante y por qué no es un tourbillon
Antes de entrar en lo que cambió conviene entender lo que el Freak hace que ningún otro reloj hace exactamente igual. El carrusel volante es el mecanismo central de toda la familia, el movimiento completo, incluyendo el escape, el volante y la espiral, gira dentro de la caja completando una revolución cada 60 minutos. Esa rotación es la que indica los minutos. La hora se muestra mediante un puntero sobre un disco giratorio en sentido contrario.
Se llama volante porque opera sin puente superior. La jaula está suspendida desde un único punto de sujeción inferior, completamente visible desde arriba, sin nada que interrumpa la vista del mecanismo en movimiento. Es un espectáculo mecánico real que además funciona como instrumento de medición. No es decoración: es la forma en que este reloj lee el tiempo.
Eso no ha cambiado en la nueva generación del Freak [X]. Lo que cambió es todo lo que rodea a ese mecanismo.
El calibre UN-232, dos años de ingeniería
El nuevo calibre de manufactura UN-232 es más compacto que su predecesor, lo que permitió reducir la caja de 43 a 41 mm de diámetro y el asa a asa de 49,6 a 47,3 mm, mientras el grosor bajó de 10,7 a 10,35 mm sin contar el cristal. En un reloj con la arquitectura visual del Freak, donde el movimiento es el protagonista absoluto, esas reducciones no son cosméticas: cambian la experiencia completa de llevarlo en muñeca.
Pero la compacidad no fue el único objetivo. Por primera vez en un Freak [X], el escape lleva tratamiento DIAMonSIL, un proceso de superficie de alta tecnología que actúa como escudo protector sobre la rueda de escape y el áncora, aumentando la dureza y la resistencia al estrés mecánico en los componentes más solicitados del movimiento. El escape recibe más de 250 millones de impactos al año: que ese componente específico sea más resistente no es un argumento teórico.
También por primera vez en un Freak, la cuerda automática funciona mediante un micro-rotor de oro rosa completamente integrado en la arquitectura del movimiento, en lugar de una masa oscilante convencional. El micro-rotor preserva la compacidad del conjunto y permite ver el movimiento sin que nada tape lo que hay debajo.
El calibre tiene además volante de silicio sobredimensionado, espiral de silicio termocompensada con geometría ovoide, tres sistemas avanzados de microingeniería para reducir ruido y fricción en el órgano regulador, y 72 horas de reserva de marcha. Tiene 216 componentes y 27 rubíes, y cada unidad es ensamblada de principio a fin por un único relojero en la manufactura de La Chaux-de-Fonds. No en cadena, no por módulos. Uno a uno.
La caja pasó de modular a monobloc
Las generaciones anteriores del Freak [X] usaban una arquitectura de caja modular en titanio. La nueva generación abandona ese enfoque por completo: la caja es monobloc de acero con mínimo 80% de material reciclado de residuos de producción, con acabados que alternan satinado, sandblasted y pulido en la misma superficie. Esta arquitectura mejora la rigidez estructural y, algo que pocas veces aparece en los comunicados de relojería pero que importa, optimiza la estabilidad acústica minimizando la propagación de vibraciones mecánicas a través de la caja.
El cristal glassbox de zafiro es nuevo, con una apertura más amplia y una arquitectura más inmersiva que amplifica la profundidad visual del carrusel en movimiento. La corona va roscada. La resistencia al agua sube de 50 a 100 metros, una mejora técnica concreta para un reloj pensado para el uso diario sin restricciones.
El acabado de nivel Haute Horlogerie se extiende a cada componente. Los indicadores de horas y minutos, el puente oscilador, todos biselados a mano. Índices aplicados con Super-LumiNova blanco. Por el fondo de zafiro abierto se ve la arquitectura trasera del calibre con superficies que alternan satinado, granulado y pulido sobre la geometría esculpida del movimiento y la caja.
En 2026 tres versiones diferentes
El Freak [X Grey] (ref. 2323-500-1A/0A) es el más contenido de los tres. Caja de acero con disco horario sandblasted en gris, puente rodiado, índices con Super-LumiNova blanco. Correa de piel de becerro marrón claro con costuras y hebilla desplegable de acero. Es el Freak más fácil de llevar fuera del contexto de la alta relojería, el que en una muñeca con ropa casual funciona sin generar ninguna disonancia.

El Freak [X Blue] (ref. 2323-500-3A/7A) es el más visual. El disco horario tiene un degradado azul con acabado sunburst satinado que capta la luz de una forma que el gris no puede replicar. Va con brazalete de acero integrado con acabado satinado, también en 80% de acero reciclado, con sistema de microajuste de 2mm a ambos lados para adaptarse durante el día. Es el Freak más urbano y el que mejor resume la propuesta de la nueva generación: alta relojería que se lleva todos los días.

El Freak [X Gold] (ref. 2322-500-2A/1A) es el más expresivo. Caja y fondo en oro rosa, disco horario sandblasted en negro, puente e índices en oro rosa con Super-LumiNova blanco. El contraste entre el negro profundo del disco y el oro cálido de todos los elementos metálicos tiene algo que los otros dos no tienen: calidez. La correa de aligátor negro con costuras en oro rosa y la hebilla desplegable en el mismo metal completan un reloj que en términos de presencia es el más declarativo de la familia.

Los tres comparten el mismo calibre UN-232 y el sistema de correas intercambiables sin herramientas disponible en nueve configuraciones: brazalete de acero integrado, correas de aligátor en azul y negro, nubuck cognac, Saffiano burdeos, cuero granulado azul claro, goma blanca, goma balística gris y goma balística negra.
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