Imagina un par de siglos atrás, cuando las campanas marcaban el ritmo de la vida, organizaban ciudades enteras y daban forma a la rutina mucho antes de que existiera la obsesión por la precisión individual. Angelus nació en ese territorio sonoro. Hoy vuelve con el modelo Tinkler 1958.
El Tinkler 1958 no intenta reinterpretar esa idea, se presenta con la claridad del sonido como función.
La historia que sostiene esta pieza comienza en 1896, apenas unos años después de la fundación de la Maison, los hermanos Stolz registraban una patente clave, se trataba de un sistema de repetición adaptado al reloj de pulsera. Desde entonces, los mecanismos repetidores -capaces de indicar la hora mediante sonidos- son parte de la esencia de Angelus.
Esa filosofía alcanzó uno de sus momentos más significativos durante la Primera Guerra Mundial, cuando la marca suiza desarrolló relojes con repetición y lectura táctil para soldados que habían perdido la vista. No era lujo, era utilidad llevada al extremo. El tiempo debía poder percibirse incluso sin verlo.
Décadas más tarde, en 1958, Angelus consolidó ese legado con un reloj de pulsera equipado con timbre y repetidor de cuartos: el Tinkler original. No solo era técnicamente avanzado para su época; también marcaba un punto de inflexión al integrar sonería, carga automática y resistencia al agua en una misma pieza. Una combinación que hoy parece natural, pero que en su momento fue una revelación audaz.
Esta nueva edición del Tinkler 1958 no cae en una simple reinterpretación, es un ejercicio de mantenerse fiel al original.

La caja de 38 mm mantiene proporciones que hoy resultan refrescantes. Ni sobredimensionada ni tímida, se sitúa en ese punto exacto donde la elegancia no necesita explicación y siempre se verá bien en cualquier muñeca, no importa si se trata de una mujer o un hombre.
Disponible en oro amarillo de 18 quilates (3N) o en acero inoxidable, su diseño recupera las líneas limpias de los años cincuenta.
Hablemos de ese pulsador situado a las 9h. Al activarlo, el Tinkler 1958 cobra vida acústica. Primero, un golpe claro marca la hora. Después, secuencias dobles indican los cuartos, hasta un máximo de tres. No hay estridencia ni teatralidad exagerada; el sonido es limpio y preciso.
La carátula, personalidad total. Blanca, con acabado de rayos de sol y una ligera curvatura, ofrece una lectura clara, con índices aplicados, curvados y facetados, recuperan el diseño original con un refinamiento contemporáneo. El número 12, de inspiración modernista, introduce un gesto distintivo, mientras que los marcadores en las posiciones de las 3, 6 y 9 adoptan la forma de signos de exclamación. Un guiño sutil, casi lúdico, que conecta función y diseño de manera inteligente.
La correa está realizada con piel de flanco de cocodrilo, una elección poco habitual que añade textura y personalidad. Azul para la versión de oro; marrón para la de acero. No son colores elegidos al azar: refuerzan ese aire ligeramente excéntrico que siempre ha acompañado a las piezas más interesantes de Angelus.
Hablemos del movimiento
Se trata de un movimiento mecánico automático que late a 4 Hz (28,800 alternancias por hora) y ofrece una reserva de marcha de 70 horas. Una arquitectura pensada no solo para la precisión, sino también para la sonoridad. Porque en un repetidor, la calidad del sonido es tan importante como la exactitud del tiempo.
El acabado responde a lo que se espera de una pieza de esta categoría, con una platina con decoración circular, puentes bañados en paladio con Côtes de Genève, ángulos pulidos, tornillos azulados con cabezas espejo y una masa oscilante de tungsteno decorada con rayos de sol. Una belleza se descubre al observar el movimiento.
A nivel práctico, mantiene una resistencia al agua de 30 metros, suficiente para el uso cotidiano sin comprometer la integridad del mecanismo acústico, que siempre exige un equilibrio delicado entre apertura sonora y protección.
La exclusividad, como corresponde a una pieza de este calibre, está cuidadosamente medida: 15 ejemplares en oro y 25 en acero. No es una limitación arbitraria; responde a la complejidad de producir un reloj con repetidor de cuartos que cumpla con los estándares actuales sin perder su carácter histórico.
Dentro de la filosofía de Angelus, el Tinkler 1958 encaja con naturalidad. La Maison siempre ha sido una creadora de relojes especializados, piezas diseñadas con un propósito claro. Cronógrafos para automovilismo, instrumentos para uso médico, soluciones técnicas para contextos específicos. Aquí, el enfoque es distinto, pero igual de definido: devolverle al tiempo su dimensión sonora.
ANGELUS TINKLER 1958
- Movimiento: Automático.
- Calibre: A600.
- Reserva de marcha: 70 horas.
- Frecuencia: 28,800 A/hora.
- Funciones: Horas, minutos, segundos, repetidor de cuartos.
- Caja: Oro amarillo (3N) de 18 quilates o acero inoxidable, 38 mm de diámetro.
- Carátula: Abombada, con rayos de sol en blanco original, índices aplicados, curvados y facetados, bañados en dorado 3N, manecillas bañadas en dorado 3N.
- Estanqueidad: 30 metros.



