El tiempo florece en una joya, un reloj que acaricia la poesía y lo revela a través de Perlée Extraordinaire Fruits Enchantés. Van Cleef & Arpels se presenta como un cuento de hadas, creaciones que nos sorprender por su nivel de artesanía que se fusiona con la técnica relojera.
No me sorprende descubrir estas hermosas piezas que hoy te presento. Hablar de Van Cleef & Arpels es hablar de poesía en forma de joya. La Maison francesa ha demostrado en cada creación que la relojería no se trata solo de mostrar el pasar del tiempo, sino una danza entre sueño y excelencia artesanal. Este año, la firma vuelve a sorprender con una dupla de creaciones que parecen salidas de un cuento de hadas: los cronógrafos Perlée Extraordinaire Fruits Enchantés Myrtille y Framboise.
Dos modelos que han sido inspirados en la naturaleza, tema recurrente en el imaginario mundo de Van Cleef & Arpels desde su fundación, estos relojes celebran la dulzura de los frutos del bosque y el poder de las artes decorativas que la Maison domina como nadie. El resultado son dos pequeñas obras maestras que combinan innovación técnica, savoir-faire tradicional y una estética encantadora que convierte el paso del tiempo en un deleite.
La línea Perlée es reconocida por sus hermosas características que enmarcan cada creación, un colorido escenario en el cual convergen el color, la textura y el volumen. En este caso, la caja redonda se rodea de un engaste de perlas de oro que atrapan la luz y refuerzan el carácter joyero de la pieza.
En el corazón de cada reloj, bayas voluptuosas (ya sean arándanos en el modelo Myrtille o frambuesas en el modelo Framboise- se despliegan con un realismo sorprendente. La técnica façonné, desarrollada en exclusiva por Van Cleef & Arpels en 2023, permite recrear las formas curvas y translúcidas de la fruta bañada por el sol.
Alrededor, delicados toques de follaje pintados en miniatura sobre un fondo de oro texturizado evocan un paisaje natural en miniatura. Es como llevar en la muñeca un pequeño cuadro en el que el tiempo se mide en ritmo de estaciones.
El encuentro entre las hadas y los frutos
En el universo de Van Cleef & Arpels, las hadas son protagonistas recurrentes: seres alados que simbolizan la magia, la belleza y el carácter lúdico del tiempo. En los Fruits Enchantés, dos de ellas, esculpidas en oro rosa o blanco, se integran con gracia en la escena frutal. Sus alas, engastadas con diamantes, brillan en contraste con el color vivo de las bayas, aportando un halo etéreo y onírico.
Como detalles encantadores, el reverso de cada caja guarda un grabado simbólico: una mariposa para el modelo Myrtille y una catarina para el Framboise. Elementos que refuerzan la conexión de estas piezas con la naturaleza y su riqueza inagotable.
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