Redefinir una leyenda, eso es exactamente lo que ocurrió durante la Dubai Watch Week cuando TAG Heuer levantó el telón del Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1, una pieza que no se limita a rendir homenaje al automovilismo, sino que parece haber nacido directamente de él.
Más que un cronógrafo, es una declaración de intenciones: el futuro ya está aquí, y es ligero, radical y sin concesiones.
Relojería de vanguardia, su caja no parece “fabricada”, sino esculpida por el aire. Con apenas 85 gramos de peso, este Monaco desafía la lógica tradicional y se posiciona como uno de los relojes mecánicos más complejos y tecnológicamente avanzados jamás creados por TAG Heuer.

Definitivamente un reloj que rompe con el paradigma de la relación diseño y técnica, aquí el primero condiciona a la segunda, los límites de creatividad se respiran en cada detalle, el TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 es reloj futurista con el alma de una leyenda.
La clave está en la Fusión Selectiva por Láser (SLM), una tecnología de fabricación aditiva utilizada en la industria aeroespacial y automotriz, que el TAG Heuer LAB ha adaptado magistralmente a la relojería. En lugar de eliminar material, el reloj se construye capa por capa a partir de polvo de titanio grado 5, fundido con extrema precisión mediante láser siguiendo un modelo tridimensional.
¿El resultado? Una caja tridimensional imposible de lograr con métodos tradicionales, con vacíos estratégicos, estructuras tipo exoesqueleto y una sensación visual de ligereza absoluta. Es un reloj que parece haber pasado horas en un túnel de viento, optimizado para el flujo del aire, como un hiperdeportivo moderno.

La caja cuadrada emblemática del Monaco cuenta con 41 mm de diámetro, conserva su ADN, pero reinterpretado desde una óptica futurista. Las líneas son tensas y musculosas que apuestan por un diseño de carácter y de alto rendimiento. La estructura sostiene una malla de doble capa con patrón de panal, inspirada en las cubiertas de motor de los hypercars, que aquí actúa como escenario del movimiento.
El contraste de materiales es parte esencial del discurso estético: titanio grado 5 para la caja y los laterales; oro amarillo 2N macizo cortado con láser bajo el bisel; y un bisel de titanio recubierto con DLC negro, que refuerza el carácter técnico y agresivo del conjunto. Cada elemento parece cumplir una función, aunque también seduce visualmente.

Un corazón rattrapante de alta frecuencia
En el interior late el Calibre TH81-00, el movimiento más complejo del catálogo de TAG Heuer. Desarrollado junto a Vaucher Manufacture Fleurier, este cronógrafo automático de alta frecuencia opera a 36,000 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 65 horas.
Fabricado principalmente en titanio grado 5, el movimiento pesa apenas 30 gramos, una hazaña técnica que no compromete ni la estabilidad ni la fiabilidad. Puedes admirarlo a través del fondo de zafiro, acabados de alta relojería, incluyendo el distintivo motivo de bandera a cuadros, un guiño directo al ADN de competición de la marca.

La complicación estrella es el cronógrafo rattrapante o de fracciones de segundo, capaz de medir dos tiempos simultáneos que parten al mismo instante y concluyen en momentos distintos. Una función tan espectacular como útil, especialmente pensada para el mundo del automovilismo y las carreras.
La carátula permite una vista panorámica del movimiento, las manecillas y marcadores dorados aportan legibilidad y sofisticación. El pulsador de fracciones de segundo, situado a las 9h y fabricado en oro amarillo 2N, rinde homenaje al Monaco original con corona a la izquierda de 1969.
Se complementa con una correa de caucho en color negro con inserciones de alcántara y una hebilla de titanio con recubrimiento DLC negro. Todo en este reloj habla de rendimiento, pero también de una elegancia técnica muy contemporánea.
Heredero de una tradición que comenzó en 1860, cuando TAG Heuer sentó las bases de la medición precisa del tiempo. Desde el legendario Heuer Mikrograph de 1916, capaz de medir 1/100 de segundo, hasta su rol actual como Cronometrador Oficial de la Fórmula 1®, la marca ha construido una reputación ligada a la innovación y la velocidad.
El Monaco, icono absoluto desde 1969, vuelve a ser el laboratorio perfecto para experimentar. Con solo 30 piezas numeradas, el TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 no es solo un reloj, es un manifiesto: el tiempo también puede ser aire, ligereza y libertad creativa.
TAG HEUER MONACO SPLIT-SECONDS CHRONOGRAPH AIR 1
- Referencia: CBW218B.FT8124.
- Movimiento: Automático Cronógrafo rattrapante.
- Calibre: TH81-00.
- Frecuencia: 36,000 A/hora.
- Reserva de marcha: 65 hours (cronógrafo apagado) / 55 hours (cronógrafo encendido).
- Funciones: Horas, minutos, segundos, cronógrafo, fracciones de segundo.
- Caja: Titanio grado 5, 41 mm de diámetro.
- Estanqueidad: 30 metros.



