En los años 80, los astronautas del programa Space Shuttle tenían un problema práctico con los relojes digitales de la época, operar los botones laterales con los guantes puestos era complicado, a veces casi imposible. Un botón de dos milímetros de diámetro y un guante de presurización no son la combinación más ergonómica del mundo.
Seiko resolvió ese problema en 1982 con un mecanismo que en la industria llamaron selector rotatorio y que los aficionados acabaron nombrando de una forma más directa: Rotocall, de rotary y call. El bisel octagonal que gira para seleccionar funciones en lugar de presionar botones.

Cada cara del octágono corresponde a una función diferente: cronómetro, temporizador, alarma, hora dual, contador. Para cambiar de modo, giras el bisel hasta que la cara que quieres queda alineada con el indicador a las 12h. Con guante. Sin guante. En órbita o en tierra. El escenario no importa.

El apodo Rotocall viene probablemente de combinar «rotary» (giratorio) y «call» (llamar). El reloj, de alta especificación para su época, también tiene detrás una historia épica, fue valorado por los astronautas. Esa combinación de solución técnica y contexto histórico convirtió al Rotocall en objeto de culto entre coleccionistas, y es exactamente lo que justifica que Seiko lo haya recuperado en 2026 con el mismo tamaño, el mismo mecanismo y tres nuevas combinaciones de color.
La reedición y lo que cambió
El nuevo Rotocall refleja fielmente el modelo angular A829-A6029, con 37mm de diámetro, 10,6mm de grosor y 43,5mm de asa a asa. Las asas ahora llevan un acabado cepillado en lugar del pulido original, y la estanqueidad llega a 100 metros
Ese cambio en las asas merece atención porque es el tipo de decisión que en relojería distingue una reedición seria de una reproducción mecánica. La distorsión en el bisel giratorio se minimizó ajustando los ángulos de sus superficies y añadiendo acabados adicionales. El mecanizado de las partes superiores de las asas se ajustó a un proceso de torneado para conseguir un acabado hairline limpio.

El brazalete fue rediseñado estructuralmente, con su sección transversal reevaluada para mejorar tanto la textura como la comodidad. Seiko mantuvo el tamaño original para preservar la estética de los años 80, pero mejoró cada componente individualmente.
Las ocho funciones incluyen dos alarmas, un cronógrafo de 1/100 de segundo, un contador, un temporizador regresivo y una pantalla de zona horaria separada. El bisel rotatorio no es una metáfora de la funcionalidad, es la funcionalidad. Girarlo es intuitivo de la misma forma en que lo es el bisel de un reloj de buceo, requiere intención pero no instrucciones.

El calibre A824 y lo que implica la precisión de ±20 segundos al mes
El Rotocall usa el calibre A824 de Seiko. Con una precisión de ±20 segundos al mes, caja de acero inoxidable de 37mm de diámetro y 10,6mm de altura, cristal Hardlex y resistencia al agua de 10 bar.
La precisión de ±20 segundos al mes es el estándar habitual de los movimientos de cuarzo digital de calidad. No es el argumento principal de este reloj, y sería raro que lo fuera: el Rotocall no existe para ser el reloj más preciso del mercado. Existe porque su bisel giratorio resolvió un problema real de forma elegante en 1982 y porque esa solución sigue siendo válida cuarenta y cuatro años después.
El cristal es Hardlex, el mineral endurecido propio de Seiko, más resistente que el mineral convencional aunque sin llegar a la dureza del zafiro. La batería dura aproximadamente tres años.
Los tres colores de 2026
La nueva línea incluye el SMGG21 en azul y plateado, el SMGG19 en rojo y negro, y el SMGG17 en amarillo y negro.
El amarillo-negro del SMGG17 es el más cercano al espíritu de los instrumentos de aviación y los relojes de herramienta de los años 80: alto contraste, legibilidad inmediata, sin concesiones a la sutileza. El rojo-negro del SMGG19 tiene más tensión visual: ese rojo específico sobre negro es el mismo lenguaje cromático de los cronómetros deportivos de competición. Y el azul-plateado del SMGG21 es el más contemporáneo de los tres, el que funciona mejor fuera del contexto estrictamente deportivo.
Los tres llevan brazalete de acero integrado. Los tres tienen el mismo bisel octagonal. Los tres pesan 107 gramos.
Un reloj digital que los astronautas preferían porque el bisel giratorio funcionaba mejor que los botones, que cuarenta años después sigue siendo más fácil de operar que la mayoría de los digitales del mercado y que en 2026 llega con las mismas proporciones de 37mm que tenía en 1982 porque Seiko decidió que no había ninguna razón para cambiarlas. El precio de venta en Estados Unidos es de 550 dólares.
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