Piaget es una marca distinguida por la creatividad, la exploración de materiales, formas y colores que crean un lenguaje entre la relojería y la joyería. Este año, la Maison suiza vuelve a sorprender con una colección que revive el espíritu libre de los años 60 y 70, donde el turquesa se convierte en protagonista absoluto.
Los nuevos Piaget Sixtie, Essentia y Swinging Sautoirs son más que relojes, imagina que portas esculturas en movimiento, piezas de alta joyería que abrazan la muñeca como auténticas obras de arte.
El color turquesa como protagonista
El turquesa ha sido venerado desde tiempos antiguos. Para los egipcios representaba renovación y vida, mientras que los aztecas lo llamaban la “piedra de los dioses”. En el universo Piaget, el turquesa comenzó a brillar en 1963, cuando la firma fue pionera en crear carátulas de piedra ornamental de color vibrante que se unía con la innovación y técnica relojera.
Piaget Sixtie: la silueta trapezoidal que desafía el tiempo
¿Recuerdas que el reloj Sixtie se presentó en Watches & Wonders? Una nueva forma trapezoidal de caja y carátula en turquesa evocan la energía de la colección 21st Century de 1969, un diseño visionario que fusionaba relojería y moda.

El bisel nos recuerda al icónico reloj de Andy Warhol de 1970, aporta un guiño retro, mientras que el brazalete de oro de cinco filas refleja la obsesión de Piaget por los detalles artesanales, esto también se traduce en comodidad al uso. El resultado es un reloj que no solo indica la hora, sino que adorna la muñeca como una joya escultórica, fiel al espíritu libre de los años sesenta.
Swinging Sautoirs: relojes que bailan con la luz
Por su parte, el Swinging Sautoir es una creación que encarna el ADN de Piaget. Una colección dotado de delicadeza y versatilidad, el reloj se convierte en un colgante dinámico, una joya que fluye con el movimiento del cuerpo.
El nuevo Sixtie Swinging Sautoir despliega una carátula turquesa trapezoidal suspendida en una cascada de oro retorcido y diamantes. La borla móvil refleja la luz como si fueran destellos de agua, evocando glamour y sensualidad.
Otro modelo recupera el estilo icónico de los años 70: una carátula turquesa enmarcada en una cuerda de oro retorcido, trabajada a mano con la maestría artesanal que distingue a Piaget. Con estas piezas, la frontera entre alta relojería y joyería de lujo se difumina por completo.
Essentia: la naturaleza en estado puro
El Piaget Essentia se presenta con una caja irregular que abraza una carátula de turquesa rica en matices, rodeada de oro y diamantes que evocan formas naturales. El brazalete de eslabones de oro se estrecha alrededor de la muñeca como un talismán, combinando sensualidad y savoir-faire.
Este diseño demuestra la capacidad de Piaget para reinterpretar la naturaleza en clave de alta relojería, fusionando texturas, colores y proporciones con un estilo inconfundible.
¡Viva el color y el savoir-faire!
Toda la colección brilla por la intensidad cromática y la exquisita complejidad de un trabajo artesanal. Tanto Sixtie, Essentia y Swinging Sautoirs son herederos directos de la edad de oro creativa de Piaget en los años 60, una época marcada por la experimentación, la libertad y el glamour despreocupado.
EL PROCESO
La Maison demuestra, una vez más, que la relojería no tiene por qué ser discreta o convencional. Al contrario: puede ser exuberante, audaz y profundamente artística.
Hoy, este color brilla con una colección que celebra el turquesa en toda su intensidad
Turquesa, piedra de historia milenaria, resplandece ahora en diseños que combinan artesanía, innovación y sensualidad. Relojería y joyería como una revelación de luz, color y movimiento. Una sinfonía turquesa que late con espíritu eterno.
Sígueme en mis redes sociales:















