Hay relojes que no necesitan perder su identidad para sentirse actuales, bastan solo pequeños cambios para que su carácter respire de nuevo. El Hermès Cape Cod, es un reloj que cuida su esencia, su silueta de un “cuadrado dentro de un rectángulo” que Henri d’Origny imaginó inspirándose en el eslabón chaîne d’ancre, sigue siendo el corazón del diseño, pero ahora se presenta con una delicadeza renovada.
Hermès no altera su ADN, solo redibuja y hace que un ícono siga contando historias en tu muñeca. Con brillantes o sin ellos, diferentes colores -siempre con la alta calidad Hermès-, con acabados bien cuidados, ¿el resultado? Un Cape Cod que se siente fiel a sí mismo, pero más refinado, más preciso, más consciente de su propia elegancia.
El Cape Cod conserva su tipología gráfica original, ese equilibrio entre geometría y suavidad que lo ha convertido en un icono desde 1991. La caja, disponible en acero o en oro amarillo, juega con un formato de 27 × 20 mm que acentúa su curvatura y su presencia discreta.
Las carátulas -plateada, estopa, pizarra, dorada o Rojo H- aportan una sobriedad elegante que dialoga con el metal de la caja. En la versión de acero, los tonos fríos subrayan la pureza del diseño; en la versión de oro amarillo, los matices cálidos crean un contraste íntimo y luminoso.
En Hermès, la correa nunca es un accesorio secundario, es parte del alma del reloj. Por ello, el Cape Cod se acompaña de correas en becerro Swift o cabra Chamkilight, confeccionadas en los talleres de Hermès Horloger con la misma atención al detalle que caracteriza a la marroquinería de la Maison.
Pueden ser sencillas o de doble vuelta, y cada una armoniza con la tonalidad de la carátula. La doble vuelta, en particular, aporta un gesto envolvente que se ha convertido en un sello estético de Hermès, un pequeño movimiento que transforma la muñeca.
Hermès crea objetos que se integran en la vida diaria con una naturalidad sorprendente, el reloj Cape Cod sigue esa misma lógica, transforma el acto simple de mirar la hora en una declaración de estilo.
El Cape Cod está equipado con un movimiento de cuarzo suizo, elegido por su fiabilidad y su discreción. Es un reloj pensado para acompañar el día a día sin exigencias, siempre listo, siempre preciso. La caja mantiene una hermeticidad de 30 metros, suficiente para la vida cotidiana
Un reloj icónico que sigue escribiendo su historia
El Hermès Cape Cod no necesita reinventarse para seguir siendo relevante, su fuerza se concentra en un diseño congruente con su historia, con una capacidad de mantenerse fiel a sí mismo mientras encuentra nuevas formas de expresarse.
HERMÈS CAPE COD
- Movimiento: Cuarzo, fabricado en Suiza.
- Funciones: horas, minutos.
- Caja: «cuadrado dentro de un rectángulo», 27 × 20 mm en acero, con o sin engaste de 46 diamantes.
- Carátula: Plateada rayos de sol.
- Correa: Piel de becerro Athena gris perla, sencilla o de doble vuelta.
- Estanqueidad: 30 metros.













