Bvlgari y el eterno latido de Frida y Diego, dos hitos en el arte mexicano se convierten en relojería, una historia de amor que trascienden el tiempo, que van más allá de lo pasional y lo tormentoso, y se convierten en símbolos de libertad creativa.
Así fue el vínculo entre Frida Kahlo y Diego Rivera, dos almas unidas por el arte, la contradicción y la intensidad. Hoy, casi un siglo después de su romance que marcó la historia cultural de México, Bvlgari toma ese pulso y lo transforma en relojería.


La casa italiana celebra a los dos artistas más icónicos de México: una edición limitada a 25 piezas del Tubogas Manchette dedicada a Frida y 25 piezas del Octo Finissimo en honor a Diego. No solo son relojes, también son relatos de amor, resiliencia y visión artística, narrados a través del lenguaje universal del tiempo.
El amor auténtico como un torbellino de emociones, Frida Kahlo convirtió su universo íntimo de dolor convertido en color, y él, con la monumentalidad de sus murales, compartieron una vida de extremos. Ambos, seres que brillaron con luz propia y eso, es justamente lo que ha hecho Bvlgari, capturar su esencia en dos relojes distintos, dos miradas complementarias, que unidos cuentan un mismo relato.
Tuvieron que pasar tres años de investigación, colaboración y diálogo respetuoso con la Frida Kahlo Corporation, la familia Rivera y las instituciones que protegen el legado de ambos artistas. Lejos de la apropiación cultural, esta es una unión honesta entre la artesanía italiana y la expresión artística mexicana.

Frida Kahlo, del dolor a la belleza
El Tubogas Manchette Frida Kahlo es un canto a la resiliencia. Inspirado en los diseños Tubogas de los años 70, este brazalete-reloj de oro amarillo encarna el espíritu libre de Frida. Su forma envolvente abraza tu muñeca de manera sutil y cálida, palpita un grabado íntimo: “Más de mil formas de besas”, un verso tomado de la novela Diarios de un accidente de Beatriz Alvarado, inspirada en los propios textos de la artista.
Cada una de las 25 piezas refleja la capacidad de Frida de transformar la adversidad en arte. El movimiento Lady Solotempo de Bvlgari, con su precisión refinada, convierte el diseño en una joya mecánica. Y, como un lienzo llevado a la muñeca, cada curva del Tubogas celebra la audacia creativa que definió a Frida, esa fuerza indomable que hizo de su vida un manifiesto de libertad.
BVLGARI Tubogas Manchette Edición Limitada Frida Kahlo
- Movimiento: Automático (manufactura BVS100 Lady Solotempo). Masa oscilante decorada con el logotipo de Bvlgari y decoración (Sunray) rayos de sol.
- Reserva de marcha: 50 horas.
- Funciones: horas y minutos.
- Caja y bisel: Oro amarillo.
- Carátula: Madre perla blanca engastada con 12 brillantes (~0,12 ct) como índices. Manecillas bañadas en oro amarillo.
- Brazalete: Oro amarillo de 1 vuelta, con poema grabado. Tamaño: 135 mm. 50 horas de trabajo.
- Estanqueidad: 30 metros.
Diego Rivera: un auténtico visionario artístico
Si Frida nos habla de lo íntimo, Diego se levanta con la monumentalidad de lo público. Sus murales en la Secretaría de Educación Pública, en Palacio Nacional o en la Casa Azul son testimonio de un artista que buscó contar la historia de un pueblo entero a través de sus pinceles.
El homenaje de Bvlgari se materializa en el Octo Finissimo Diego Rivera, un reloj que respira diseño, geometría y perfección en lo imperfecto. Su inspiración nace de un reloj pintado en el techo de una de las terrazas de la Casa Azul, donde Rivera jugó con la perspectiva y convirtió un aparente error -repetir el número once en el lugar del nueve- en un guiño estético.
El Octo Finissimo retoma esa filosofía: abrazar la autenticidad como forma de belleza. Con 25 ejemplares en oro amarillo, movimiento automático ultraplano y la introducción inédita de números romanos en la colección, esta pieza mezcla innovación técnica con un homenaje directo al muralismo de Rivera. El fondo de caja, grabado con su firma y un dibujo evocando su autorretrato, sella la conexión entre el arte y la relojería.
BVLGARI OCTO FINISSIMO EDICIÓN LIMITADA DIEGO RIVERA
- Movimiento: BVL 138 ultraplano de cuerda automática con micro-rotor (2,23 mm de grosor). El calibre está decorado a mano con Côtes de Genève, biselado y acabado perlage.
- Funciones: horas, minutos y segundero pequeño desfasado.
- Reserva de marcha: 60 horas.
- Frecuencia: 21,600 A/hora.
- Caja: Extrafina de oro amarillo pulido satinado de 40 mm de diámetro (6,40 mm de grosor total). Un fondo de caja en cristal de zafiro con la firma y boceto de autorretrato de Diego Rivera grabado; corona atornillada de oro amarillo pulido engastada con cerámica numerada.
- Carátula: Oro amarillo cepillado con manecillas e índices romanos en tono negro. Segundero bañado en oro amarillo.
- Brazalete: Oro amarillo pulido satinado con broche desplegable integrado.
- Estanqueidad: 100 metros.
La dirección creativa de Fabrizio Buonamassa Stigliani, responsable de la división de relojes de Bvlgari, fue clave para dar vida a este proyecto. Apasionado por México y su riqueza cultural, Buonamassa describe la colección como un homenaje sincero y respetuoso, no solo a dos figuras históricas, sino al legado cultural que representan.
“Frida y Diego son un eco de sueños plasmados para la eternidad”, Fabrizio Buonamassa.
Y es justamente esa eternidad la que Bvlgari captura en cada pieza: el tiempo como metáfora de amor, de lucha y de belleza.

Con esta colección, Bvlgari no solo reafirma su posición en la alta relojería de lujo, sino que también muestra su sensibilidad hacia la cultura, pone en alto los nombres de quienes han surcado uno de los universos más sensibles como es el arte. Frida y Diego dejaron en el arte una huella indeleble, y ahora sus historias pueden acompañar a los coleccionistas más exigentes en forma de relojes-joya.

Cada Tubogas Manchette y cada Octo Finissimo son piezas que trascienden, relojes que están lejos de solo medir el tiempo, también se convierten obras de arte, emblemas de un amor que sigue inspirando al mundo.

Quizás Frida y Diego nunca imaginaron que un día su historia llegaría a traducirse en relojes italianos. Pero si algo define a estos dos artistas es su capacidad de inspirar, de desafiar fronteras y de dejar huellas imborrables que perpetúan en el tiempo

Hoy, gracias a Bvlgari, su legado late en cada tic-tac. En cada curva del Tubogas, en cada ángulo del Octo Finissimo, en cada destello del oro amarillo, se cuenta un capítulo de esa historia de amor que fue tan tormentosa como luminosa.
El tiempo, al final, es el mejor narrador. Y en esta ocasión, nos recuerda que el arte, el amor y la pasión siempre encuentran la manera de ser eternos.











