Hay vientos que tienen nombre propio, el Fremantle Doctor es uno de ellos, esa brisa que llega desde el océano Índico para refrescar la costa de Australia Occidental y transformar las aguas frente a Fremantle en un campo de regata que los marineros llevan décadas respetando y disfrutando. Un viento que cambia la dirección del agua en cuestión de minutos, que puede voltear cualquier estrategia que no esté suficientemente calibrada y que en la historia de la vela ha producido algunos de los momentos más memorables.

Ese fue el escenario elegido para arrancar la temporada 2026 del Rolex SailGP los días 17 y 18 de enero, con el Oracle Perth Sail Grand Prix como evento inaugural de un calendario que suma a 13 regatas en cinco continentes.
Por qué Rolex y la vela hablan el mismo idioma
Rolex lleva décadas entendiendo que el deporte no es solo un vehículo de comunicación sino un territorio de valores compartidos. La manufactura de Ginebra construye relaciones con disciplinas que comparten su obsesión y pasión por la precisión, la resistencia y el rendimiento bajo presión. El tenis, el golf, la equitación, la exploración… y la vela, que quizás más que ninguna otra disciplina exige ese equilibrio entre el dominio técnico del instrumento y la capacidad de leer lo que el entorno hace en tiempo real.

Rolex es patrocinador titular del SailGP Championship y socio fundador de desde que la competición creada en 2019. Cuando Hannah Mills, estratega del Emirates GBR SailGP Team y Testimonial Rolex, dice que «ver la corona de Rolex en lo alto del ala del catamarán F50 es siempre un importante recordatorio de que Rolex ha desempeñado un papel crucial en el apoyo a este deporte», con ello describe lo que se ve en el agua, la presencia de una manufactura que decidió que la vela de alto rendimiento era el lugar donde quería estar.
En 2024, cuando Rolex pasó a ser patrocinador titular, Mills fue clara sobre lo que eso significó para la liga. Y tiene sentido, la presencia de una marca con ese peso específico en el mundo deportivo valida la competición ante audiencias que quizás todavía no la conocían.

El F50 y los 103,93 km/h que lo cambian todo
El catamarán F50 que compite en el SailGP no es un velero en el sentido convencional del término. Es una embarcación que vuela literalmente sobre el agua, con foils que la elevan por encima de la superficie para eliminar la resistencia del agua y alcanzar velocidades que hace dos décadas habrían parecido imposibles en vela. La temporada pasada, en Alemania, se estableció un nuevo récord de velocidad de 103,93 km/h. Eso, sobre el agua, con vela, es estrategia y fuerza en una misma dirección.
A esas velocidades, el tiempo se convierte en el factor determinante de cada decisión. Tom Slingsby, piloto del equipo BONDS Flying Roos SailGP de Australia y Testimonial de Rolex, lo dice con la precisión de alguien que ha cometido esos errores y ha aprendido de ellos: «En el Campeonato Rolex SailGP, el timing lo es todo y se decide por márgenes mínimos. Si cometes un error, es muy difícil recuperarse.»
La temporada 2026 introduce mejoras en los sistemas de control en tiempo real. Los equipos tienen acceso a información más granular sobre el comportamiento del barco en cada maniobra, lo que en teoría debería mejorar la toma de decisiones tácticas, aunque Slingsby añade algo que merece atención: «Ahora cada equipo cuenta con varios entrenadores, analistas y acceso a los mismos datos y grabaciones, por lo que la flota está increíblemente compacta. Con barcos idénticos y el intercambio abierto de datos, prácticamente no hay nada que diferencie a los equipos.»

Eso cambia la naturaleza de la competición de una forma interesante. Cuando la información es simétrica, cuando todos tienen acceso a los mismos datos y los barcos son técnicamente equivalentes, lo que determina el resultado es la capacidad de procesar esa información más rápido y convertirla en decisión antes de que la ventana de oportunidad se cierre. Es una competición de inteligencia táctica aplicada en tiempo real, más que de superioridad técnica del equipo.
El campeón defensor y lo que ganó en 2025
El Emirates GBR SailGP Team llega a Perth como campeón defensor de la temporada 2025 especialmente significativa, fue el primer equipo en ganar simultáneamente el título de la temporada y la Impact League, la competición que premia a los equipos por sus acciones en favor del medioambiente y la inclusión en el deporte.
Sir Ben Ainslie, director ejecutivo del equipo y Testimonial Rolex, describe la temporada pasada con honestidad: «Estuvo llena de altibajos, pero terminar de una manera tan contundente, ganar la Impact League, ganar la temporada en general y luego ganar la Gran Final, fue un logro enorme.»
Que un equipo gane la competición deportiva y al mismo tiempo lidere el ranking de impacto ambiental no es un resultado de relaciones públicas. Sin duda es la demostración de que en el deporte de élite contemporáneo ambas dimensiones pueden coexistir sin que ninguna comprometa a la otra.

Lo nuevo en 2026: un equipo sueco y un calendario más ambicioso
La temporada incorpora al Artemis SailGP, el equipo sueco, que amplía la flota a 13 catamaranes F50. Junto con la nueva estructura llega el primer marco de transferencia de atletas de la liga, lo que ha generado movimientos significativos entre equipos y la incorporación de nuevos competidores con estilos de regata distintos. En una competición donde la paridad técnica es casi total, añadir perspectivas nuevas es uno de los pocos factores que pueden cambiar la dinámica.
El calendario 2026 incluye el regreso a Ginebra, Bermudas y Halifax, mientras que Perth y Río de Janeiro hacen su debut. Es la mayor expansión geográfica que la competición ha tenido.
Slingsby, que conoce Perth bien por años de competición en esas aguas, lo resume así: «Con viento, olas, una gran multitud y un clima hermoso, reúne todos los requisitos para ser una sede perfecta para SailGP.»
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