La magia de la relojería -por lo menos una de ellas- es tener una complicación en la muñeca y contemplar cada detalle. El tourbillon es una de ellas, inventado por Abraham-Louis Breguet en 1801 para compensar los efectos de la gravedad sobre los relojes de bolsillo, así nació, como una solución práctica que al mismo tiempo es un espectáculo.
El Adriatica Tourbillon A8888 es la expresión más ambiciosa de una firma suiza fundada en 1931 que habitualmente opera bajo un perfil más discreto. Diez piezas en el mundo, cada una con una combinación de colores distinta. Una llegó a México, con bisel de titanio, carátula azul y manecillas en el mismo color. Identificada como 1/1 en su certificado de autenticidad.

Por qué el tourbillon volante es diferente
No todos los tourbillons son iguales, y en este caso me parece que la pausa es importante. Un tourbillon convencional tiene dos puntos de sujeción, uno inferior y un puente superior que mantiene la jaula en su lugar. El tourbillon volante prescinde del puente superior. La jaula está sujeta únicamente por su parte inferior, lo que crea una ilusión óptica poderosa, si lo vemos con atención, pareciera que el mecanismo flota sobre la carátula, suspendido en el vacío, girando sin apoyo visible.

El resultado es tanto técnico como visual. Técnicamente, requiere una ingeniería más precisa porque sin el puente superior la estructura tiene que ser autosuficiente en términos de estabilidad. Visualmente, el efecto es el de un mecanismo que existe en un espacio propio dentro del reloj, separado de todo lo que lo rodea. En la carátula esqueletada del A8888, con parte de la arquitectura del movimiento visible, ese tourbillon volante es el centro absoluto de la experiencia de contemplar este reloj.

¿Qué hay del calibre?
Dentro trabaja el calibre suizo Landeron PWL 101, de cuerda manual. Oscila a 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 50 horas. Veinte rubíes sintéticos reducen la fricción entre los componentes del mecanismo. Es un movimiento que funciona con la fiabilidad suficiente para soportar la complejidad del tourbillon volante sin comprometer la marcha.

Quizá te estarás preguntando, ¿por qué cuerda manual? Tiene su lógica. Un tourbillon se observa, se cuida, se atiende. Que el propietario tenga que darle cuerda cada dos días o poco más no es una limitación, aquí hablamos de la relación que el propietario tiene con su reloj.

Robusto pero ligero
La caja mide 45mm de diámetro y 14mm de grosor, en titanio, con brazalete del mismo material. El peso total es de aproximadamente 122 gramos, que para una caja de 45mm con brazalete completo resulta sorprendentemente manejable gracias a la densidad del titanio, que es aproximadamente la mitad que la del acero inoxidable. En una pieza de este tamaño, esa diferencia de peso en muñeca es perceptible desde los primeros minutos.
La carátula es esqueletada y protegida por un cristal de zafiro con tratamiento antirreflejo, lo cual también ayuda a la legibilidad. El fondo es también transparente con cristal de zafiro, ofreciendo una segunda perspectiva del movimiento desde el reverso. La estanqueidad que propone es de 50 metros.
La pieza que llegó a México tiene bisel de titanio, carátula azul y manecillas azules. Es la única de las diez con esa combinación específica, y su certificado de autenticidad lo documenta. La pieza se presenta con estuche especial y ese certificado, que acredita tanto la pertenencia a esta colección de producción extraordinariamente restringida como el carácter único de esta configuración específica.

Adriatica lleva desde 1931 construyendo su identidad alrededor de la precisión y la elegancia, habitualmente en piezas de perfil más contenido. El A8888 es un movimiento diferente dentro de esa historia, esta es definitivamente una apuesta por uno de los territorios que la alta relojería ha reservado históricamente para sus exponentes más reconocidos. Un tourbillon volante en diez piezas de titanio con combinaciones de color únicas para cada una.
Que uno de esos diez relojes esté en México, disponible para un coleccionista que quiera llevarlo, es el tipo de dato que en relojería tiene un peso específico. No se trata de una edición regional ni de una pieza producida para este mercado. Es una de diez piezas de una colección global, y la que llegó es la única con esta configuración de colores. Eso, ya lo hace único.
ADRIATICA TOURBILLON 8888
- Referencia: A8888.4114M.
- Movimiento: Mecánico de cuerda manual.
- Calibre: Landeron PWL 101, Swiss Made.
- Frecuencia: 28,800 A/ hora.
- Reserva de marcha: 50 horas.
- Caja: Titanio, 45 mm de diámetro.
- Carátula: Esqueletada, con detalles en azul, zafiro antirreflejante y fondo transparente, con cristal de zafiro.
- Brazalete: Titanio.
- Estanqueidad: 50 metros.
- Garantía: 24 meses.
- Precio: $200,000 MX.
- Edición Limitada.