Un reloj que se puede entender a lo largo de los 240 años de historia de la marca, me refiero a L. Leroy. Fascinante el relato de cómo nace un reloj relacionado con el miedo a la guillotina. Elyor es un modelo que juega con un nombre para mantenerse vivo en 1793. Sigue leyendo para descubrir esta maravillosa historia.

Durante el Reinado del Terror, cuando la Revolución Francesa ejecutaba a quien tuviera vínculos demasiado visibles con la realeza, un relojero de París encontró una solución tan ingeniosa como desesperada: dejar de firmar con su propio apellido. El problema era que «Leroy» sonaba inevitablemente a «Le Roy», el rey, y eso en el París de 1793 era suficiente para tener un mal desenlace. Así que Basile Charles Leroy reorganizó las letras de su nombre y empezó a grabar sus relojes con la firma ELYOR. Nadie lo identificó. Siguió trabajando. Siguió vivo.
Doscientos treinta y tres años después, L. Leroy toma ese nombre en clave, ese pequeño truco de supervivencia de un artesano bajo la guillotina, y lo convierte en el título de su nuevo tourbillon.
Esta presentación también es un recordatorio de que esta manufactura lleva desde 1785 navegando entre el poder y el arte, entre la precisión técnica y las circunstancias históricas que obligan a adaptarse. Basile Charles Leroy fue relojero de Napoleón. También de la reina Victoria de Inglaterra. Sus relojes ganaron 384 medallas de oro en concursos de cronometría.
El Leroy 01, presentado en la Exposición Universal de París de 1900, fue el reloj más complicado del mundo hasta 1989. Proust, Matisse, Chopin y Roosevelt llevaron relojes L. Leroy. Y en el 240 aniversario de su fundación, la manufactura presenta el ELYOR como declaración de que ese legado no es decoración de catálogo sino el punto de partida desde el que se construye cada nueva pieza.
Vayamos a los atributos del reloj Elyor
La caja tiene forma de tambor, 42 mm de diámetro y 11,88 mm de grosor incluyendo el cristal de zafiro abombado. Es la misma geometría que L. Leroy reserva tradicionalmente para sus relojes de estilo clásico, y que en el ELYOR aparece en tres materiales con personalidades radicalmente distintas entre sí.
El titanio grado 5 lleva carátula con escala horaria plateada y números arábigos aplicados, la versión más contemporánea de las tres, la que lleva el conjunto hacia algo que puede convivir con cualquier contexto sin necesitar presentación. El platino combina con una carátula azul cielo claro obtenida mediante tratamiento ALD, ese azul que no se imprime sino que se crea a través de deposición atómica de capas, lo que le da una profundidad que los azules convencionales no alcanzan. Y el oro 5N, el oro rosado de alta pureza, va acompañado de carátula antracita con detalles dorados, la combinación más cálida y la más próxima al lenguaje de la alta joyería clásica.
En el centro de la carátula, independientemente de la versión, aparece el motivo Clous de Paris, se reconoce por una red de pequeñas pirámides que sobresalen de la superficie y que en la relojería de siglos pasados se usaba exactamente por lo mismo que hoy, porque capta la luz de una forma que ninguna superficie plana puede imitar y hace que la carátula parezca tridimensional cuando no lo es. Es una técnica apreciada precisamente porque requiere trabajo y porque el resultado se nota.
¿Qué ocurre a las 6h?
El tourbillon volante del ELYOR realiza una rotación completa sobre su propio eje cada 60 segundos. La jaula tiene 78 componentes ensamblados dentro de tolerancias de micras, y está coronada por un puente de titanio grado 5 pulido a espejo con el monograma de las dos L entrelazadas de L. Leroy, el mismo símbolo que aparece en el cierre desplegable de la correa.
Un tourbillon convencional tiene un puente superior e inferior que sujetan la jaula por ambos extremos. El volante es la versión sin puente superior, es decir, la jaula queda suspendida desde un único punto de sujeción inferior, lo que da la impresión de flotar en el aire sin ningún soporte visible. Es técnicamente más exigente de construir porque las tolerancias de fabricación tienen que ser aún más estrictas para garantizar la estabilidad de algo que parece no tener sujeción. Y es visualmente más impactante porque nada interrumpe la vista del mecanismo en rotación.

Mirarlo durante treinta segundos tiene algo hipnótico que resulta difícil de explicar a quien no lo ha experimentado. La mecánica de relojería no suele generar ese tipo de respuesta inmediata. El tourbillon volante, cuando está bien hecho, sí.
El corazón de este tourbillon
En el interior trabaja el Calibre L600, desarrollado exclusivamente para L. Leroy en Ginebra. 288 componentes, movimiento automático con tourbillon volante, frecuencia de 21.600 alternancias por hora y 60 horas de reserva de marcha.
Además vemos un micro-rotor. Las masas oscilantes convencionales sobresalen por encima del movimiento y ocupan espacio. El micro-rotor está integrado directamente en la platina principal, lo que reduce el grosor total del calibre y, más relevante para los coleccionistas exigentes, deja visible la decoración del movimiento sin que exista algo que impida esa mirada.

El micro-rotor del Elyor está fabricado en Inermet, una aleación a base de tungsteno, cuya densidad excepcional garantiza eficiencia de cuerda óptima pese a las dimensiones reducidas. Y está decorado con una disposición geométrica de elementos satinados que forman huecos pulidos con chorro de arena, con el logotipo de la marca en relieve. Es el tipo de trabajo que se hace porque alguien decidió que la parte que nadie ve desde fuera merecía el mismo nivel de acabado que la parte que sí se ve.
Desde el fondo transparente, fijado por un anillo con segmentos esmerilados y perfiles pulidos que incluye los grabados identificativos de cada pieza, el movimiento completo es visible. La platina tiene acabado granulado circular. Los puentes están chapados en rodio con bordes biselados y pulidos a mano. Las cabezas de los tornillos van pulidas a espejo.

Tres versiones con una producción limitada
El Elyor se presenta en tres referencias: LL311/1 en titanio grado 5, LL310/1 en platino 950 y LL309/1 en oro 18k 5N. Cada una con su carátula específica, su propio carácter visual y el mismo calibre L600 dentro. La correa es de piel de cocodrilo negra con escamas grandes en la parte exterior y escamas pequeñas en el forro interior, con costuras tono sobre tono y cierre desplegable calado en el mismo material que la caja.

La producción es limitada, aunque L. Leroy no publica una cifra exacta de unidades. Lo que sí es evidente es que no hay intención de fabricar en volumen. El Elyor es el tipo de reloj que tarda meses en construirse y que no puede hacerse de otra forma
L. LEROY ELYOR
- Referencias: LL309/1 (oro 18k 5N), LL310/1 (platino) y LL311/1 (titanio grado 5).
- Movimiento: automático con micro-rotor integrado, tourbillon volante de 60 segundos.
- Calibre: L600.
- Acabados: Volante de inercia variable con tornillos de oro, Escapamiento suizo de áncora. Barrilete único. Micro-rotor dorado en Inermet (aleación a base de tungsteno), enriquecido con una disposición geométrica de elementos satinados que forman huecos pulidos con chorro de arena y logotipo pulido en relieve. Puentes con acabado mate, chapados en rodio.
- Frecuencia: 21 600 A/hora.
- Reserva de marcha: 60 horas.
- Funciones: horas, minutos, segundos centrales.
- Caja: redonda, en forma de tambor, disponible en: titanio grado 5, oro 18k 5N, platino 950. Diámetro de 42 mm.
- Carátula: escala horaria antracita, azul o plateada con acabado rayos de sol, números árabes L. Leroy aplicados con baño de oro 5N, manecilla horaria chapada en oro, rodio o con tratamiento ALD (según versión) motivo Clous de Paris en el centro. Puente del tourbillon de titanio con la letra «L» entrelazada de Leroy, pulido espejo con bordes biselados y pulidos. Circunferencia pulida que enmarca la jaula del tourbillon. Placa principal: acabado granulado circular.
- Correa: piel de cocodrilo negra con escamas grandes en la parte superior y escamas pequeñas en el forro interior con costuras tono sobre tono. Cierre desplegable calado de forma redonda con el doble «L» entrelazado de la marca, fabricado con materiales a juego con la caja.
- Estanqueidad: 30 metros.
- Producción limitada.























