“El tiempo no se rinde ante el impulso, sino ante el dominio”. Venimos de una época en la que casi todo lo que se parece a las carreras grita, y este reloj, que nace del automovilismo, decidió hablar bajito.Se llama Vector y es el debut de CIGA design en 2026. También es su primer esqueleto automático inspirado en las carreras. Esta versión es la Limited Edition México en acero inoxidable, de 300 piezas numeradas.
Más del 50 % de la carátula está calado. Eso permite ver el movimiento de frente, un espectáculo que entretiene muy bien. La hora se muestra “en pura rotación”, y confieso que me da curiosidad verlo funcionar en persona para entender cómo se lee.

Me gusta cómo está pensada la estructura. Sobre la placa base, un círculo con sesenta dientes en forma de engranaje marca las posiciones de minutos y segundos. Los índices impresos y algunos tornillos hacen de marcadores. La placa y los puentes están microarenados para difundir la luz, y los biseles precisos atrapan los reflejos.
Hay planos escalonados y bordes pulidos que dan capas y contraste. Los brillos pulidos se oponen a las zonas mate, tratadas con microchorreado y un recubrimiento antihuellas. El acero y el titanio se dejan sin revestimiento para conservar el tono del metal.
El bisel toma algo de los velocímetros, me refiero a las cuatro cifras destacadas y escalas de minutos seleccionadas. Ciga design dice que es un lenguaje expresivo, no una herramienta de cronometraje, así que no esperes un cronógrafo.
La caja
Es una caja diseñada específicamente para Vector, de curvas fluidas y asas integradas. Mide 12,7 mm de grosor con los cristales y 9,4 mm sin ellos. Arriba lleva un cristal de zafiro abombado, transparente y con antirreflejos.

La colección Vector se ofrece en tres materiales: fibra de carbono, acero o titanio. La fibra de carbono se forja en caliente y se mecaniza por CNC a partir de fibras cortas, con un veteado natural que recuerda a las nubes. La edición mexicana es la de acero, en acabado mate, con un estilo sobrio y duradero.
El movimiento
Dentro late el calibre CD-02X de desarrollo propio, por cierto, debuta con este reloj. Su espiral es de tipo Nivarox y estabiliza el ritmo. El calibre va montado sobre un soporte sintético transparente, y así queda flotando, sin obstáculos para ver los engranajes. La marca lo describe como una invitación a mirar con calma la coreografía del tiempo, y la imagen me parece muy bonita.

El rotor KE de alta eficiencia reduce su tamaño en un 50 %, centra la masa para capturar energía en un arco de 120° y aumenta la eficiencia del bobinado al tiempo que reduce el volumen. Se ve a través del fondo de la caja.
La correa es de caucho fluorado, nueva y diseñada para Vector. Tiene un tejido agradable al tacto, resiste el agua y se sujeta con el cierre oculto de CIGA. Es práctica y sin adornos de más.

La caja de regalo está diseñada como un folleto. Al pasar las páginas, el reloj se revela poco a poco. Está hecha con papel reciclado de primera calidad. Es un detalle de presentación que me parece muy bien pensado para coleccionistas o para regalar.
No sé si Vector va a gustarle a quien busca un esqueleto ruidoso. Sí sé que, para quienes disfrutamos mirar un movimiento trabajar, un reloj que organiza el vacío con tanta intención merece la pena echarle un vistazo. Son 300 piezas numeradas para México.
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